Un coloso de 66 metros de largo y dos plantas de altura

G. Arce / Burgos
-

La máquina de papel, que se instalará en una nave de nueva construcción, entrará en funcionamiento en el verano de 2017

Trabajos que se están desarrollando en los almacenes de productos de alta seguridad y papel terminado de la Fábrica de la Moneda para reforzar sus paredes. - Foto: Alberto Rodrigo

El futuro de la Fábrica de la Moneda pasa por el proyecto de 27 millones de euros -ya aprobado por el Gobierno- para instalar una nueva máquina de papel en Burgos, que empezará a producir en el verano de 2017. Se trata de un coloso de 66 metros de largo, 5,5 metros de ancho y dos pisos de altura, adquirido el pasado julio a la alemana Voith Paper GmbH&Co,     que sustituirá a a la actual maquinaria.
Esta instalación se ubicará en una nueva nave que se va a construir en la parte delante de la fábrica, en paralelo a las actuales instalaciones, y que ocupará una parte de los jardines de un complejo. La Fábrica ocupa una parcela de 52.000 metros cuadrados, 17.000 de los cuales están construidos. La nueva inversión ya está en conocimiento y cuenta con la aprobación inicial del Ayuntamiento y la Junta.
Actualmente, con la maquinaria ya adquirida desde hace unos meses, se está trabajando con una ingeniería para confeccionar el proyecto para sacar a licitación la obra civil, la nave que acogerá estas nuevas instalaciones, presupuestada en más de 2 millones de euros. «Esperamos que a finales de este año o principios del año que viene se licite la obra», explica el director, Antonio Olmos.
La nueva maquinaria permitirá que Burgos tenga mejores rendimientos, venza algunas de las limitaciones de tamaño de papel moneda que tiene en estos momentos y racionalice también el flujo logística en el interior de la planta para ahorrar costes. «Es la mejor herramienta para poder competir en un mercado liberalizado», subraya el director.
Su puesta en marcha no conllevará la creación directa de empleo, pero hay que tener en cuenta que la producción de la planta se incrementará en más de un 50%, pasando de las 2.300 toneladas de papel moneda al año a las 3.200. «Esto supone más entrada de materia prima, más salida de mercancía y más movimientos internos. El trabajo actual lo mantendremos en el tiempo y eso es importante...».
En Burgos se han invertido una media de casi 4,5 millones de euros en los últimos 8 años y ahora toca «el empujón final». «La puesta en marcha de esta maquinaria no es el fin de algo sino el inicio. Seremos una nueva fábrica, con nueva maquinaria y en un nuevo escenario de mercado, pero depende de nosotros que todo esto funcione y llegue a buen término:Hay que vender más papel y en el mercado libre», subraya.
El objetivo es, consolidando la cuota del 40% de la producción para el mercado español y el 60% restante para el internacional, apostar por mercados emergentes como el asiático y el sudamericano y reforzar su apuesta por la Zona Euro.
 
Seguridad

Dentro de las inversiones anuales que se acometen, actualmente se está reforzando su seguridad para adecuarse a los nuevos estándares del BCE. Para ello, se están acorazando con paneles los almacenes de producto de alta seguridad y papel terminado de la Fábrica. El refuerzo se acomete tanto en el exterior como en el interior de las naves.   
Según informó la adjudicataria, Gunnebo Security Group, se está trabajando con más de 2.300 m2 de papeles acorazados, especialmente diseñados para este complejo. La obra supone una inversión de 1,8 millones de euros.