La obra «urgente» en Armiñón no evita el tapón de la AP-1

Ó. Casado
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La mejora en sentido Burgos ya se ha hecho pero los mirandeses que trabajan en Vitoria lamentan que siguan las retenciones. La Diputación de Álava asume que lo realizado solo es una «solución transitoria»

La obra «urgente» en Armiñón no evitan el tapón de la AP-1

La liberalización de la autopista trajo un aumento del tráfico a través del antiguo trazado de pago, que se nota con fuerza en la vecina localidad alavesa de Armiñón, donde estaba el último o el primer punto de acceso a la AP-1. En este nudo se generan retenciones por el gran número de vehículos que utilizan la antigua autopista, lo que ha hecho actuar «de urgencia» a la Diputación de Álava y al Ministerio de Fomento, aunque los problemas de muchos mirandeses que viajan a Vitoria por trabajo continúan por las retenciones que se siguen generando.

Por parte de la Diputación se asume que las medidas que se han tomado son una «solución transitoria», a la espera de firmar un convenio con el Ministerio para «ampliar y mejorar las conexiones de la AP-1 y A-1 en Armiñón», con lo que aumentará la fluidez del tráfico, sobre todo en la salida hacia el norte, puesto que «se duplicará su capacidad antes de fin de año». Por el momento, ha sido el Ministerio el que se ha hecho cargo de pagar los casi dos millones de euros previstos inicialmente.

En cualquier caso, lo que se tenía previsto en dirección Burgos ya se ha hecho, con una actuación en casi 800 metros para mejorar el acceso a la AP-1, pero sobre el terreno los conductores comprueban que se siguen generando retenciones. En sentido contrario, la Diputación indica que la actuación es más compleja, por lo que se acometerá tras el verano para no interrumpir en la vuelta de las vacaciones. No obstante, en este caso el tapón se produce en la autopista, por lo que los vecinos de la ciudad no se ven tan perjudicados.

Esto es lo que indican algunos mirandeses que acuden diariamente a trabajar a Vitoria y que lamentan que en la pasada operación salida, con muchos vehículos procedentes de Europa, las mejoras para acceder a la autopista en sentido Miranda no hayan impedido las retenciones, que se generaban prácticamente a diario.

Una de las personas que sufre esta situación es Laura Casado, que repara en que «en el mes de julio es cuando más atascos se crean hacia el sur y a finales de agosto o septiembre se hace al atasco hacia el norte pero ahí son menores en la autovía». Una situación que afecta sobre todo a días señalados en los que se prevén más desplazamientos, aunque lo que más afecta a los mirandeses son los que se generan para venir de Vitoria, puesto que en sentido contrario «es más un embotellamiento sin parar y en la autopista», señala Isidro García, que también trabaja en Álava.

En esta línea, Fernando Torres comparte que los problemas más graves en la A-1 se producen hacia la ciudad cuando «la gente no utiliza el carril derecho y prefiere ir por el centro o por el de la izquierda», para luego querer volver al derecho y coger la autopista. No obstante, García repara en que cuando regresa a Miranda, ese carril derecho de acceso «sobre todo está lleno de camiones», lo que hace que los coches quieran adelantarlos y se generen problemas.
Alberto García también se ve afectado por esta situación y suele viajar con otros vecinos de la ciudad hacia una de las fábricas de la capital alavesa. «La gente está cansada de tener que fijarse en el día que es y si se termina una quincena de vacaciones porque es cuando más se nota», reconoce, a la vez que comparte que las retenciones afectan más cuando el aumento de tráfico se genera hacia Miranda.

Por parte de las autoridades, al margen de la atención de la Ertzaintza y la Guardia Civil, se trata de actuar rápido y en muchas ocasiones se anuncian las retenciones a través de los paneles informativos, por lo que cuando la congestión del tráfico es alta se desvía a través de La Puebla de Arganzón, por el trazado que tenían anteriormente la autovía, para salir justo pasado el nudo de Armiñón.

En cualquier caso, todos destacan que la solución pasa por hacer un mayor acceso a la AP-1, en lo que se refiere en sentido Burgos, por lo que se espera que las medidas que se tomen por parte de la Diputación de Álava, no se queden solo en lo que se ha hecho antes de este verano y se continúen con las mejoras dado que el problema no se ha solucionado.