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El latín: lengua oficial de la Iglesia Católica

GUILLERMO DÍEZ
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Se utiliza en todas sus publicaciones y en las reuniones, sobre todo si acuden personas de diferentes nacionalidades

Escrito en piedra en la fachada principal de la catedral: «pulchra es et decora».

No sé si el colegio cardenalicio tendrá que hablar a menudo de extraterrestres, pero por si acaso fuera necesario, está la res inexplicata volans (cosa inexplicada que vuela = OVNI) que todos los concurrentes tienen a su disposición en la última versión del diccionario latino actualizado y autorizado. Ningún problema.

El tiempo corre y, aunque el latín sea una lengua ‘muerta’, tiene que actualizarse para definir esos conceptos que ahora conviven con nosotros aunque nada supo de internet Poncio Pilatos ni Herodes viajara en autobús. 

Es interesante darse una vuelta por el lugar y disfrutar del ingenio de esos neologismos para una lengua muerta... 
https://www.vatican.va/roman_curia/institutions_connected/latinitas/documents/rc_latinitas_20040601_lexicon_it.html

Facistol de la nave central de la catedral de Burgos, recientemente recuperado.Facistol de la nave central de la catedral de Burgos, recientemente recuperado.

Fue una buena idea hacer del latín la lengua oficial de la Iglesia Católica; se trataba de una lengua en expansión, con raíces comunes a muchas de las que ya se habían integrado y su aprendizaje no supondría un gran problema. En principio se dejaba clara su prioridad sobre las lenguas vernáculas. Más tarde, por ser prácticos y facilitar la comprensión a los fieles, se relajaron las normas y, finalmente, se terminó imponiendo lo contrario.

Damos por supuesto que los textos litúrgicos son los primeros en irse adaptando a esa lengua común; los rezos cotidianos y la liturgia son lo más importante.

Sin embargo, el uso de una lengua tiene otras grandes consecuencias. Alrededor del idioma y del día a día, surgen también todas esas manifestaciones artísticas que tantas veces nos siguen sorprendiendo... 

Vamos al exterior de la catedral y observamos la fachada principal tratando de buscar ‘grandes textos’. Están hechos con piedra y pueden ocupar todo el frontal... Justamente encima de la galería de los reyes se percibe con claridad: pulchra es et decora. Qué casualidad que esa frase llamó la atención de Alejandro Yagüe y fue utilizada para una de sus composiciones a 9 coros allá por el 1990 creo recordar. No sólo eso, fue la primera grabación ‘artificial’ de voces humanas que yo escuché...

Podemos circundar la catedral y buscar textos más pequeños; es interesante. Al principio parece que no vemos ni una palabra reconocible, pero el ojo se va adaptando y en seguida aparecen curiosidades bien interesantes. Una idea para comenzar con niños -no está en latín- se encuentra junto a la subida del coro del Museo del Retablo. Hay una preciosa descripción sobre lo que hicieron los soldados franceses antes de abandonar el castillo y algunas de sus tremendas consecuencias. Puro género descriptivo...

Y qué no habrá escrito en latín en lo referente a la música... Oraciones de textos conocidos con diferentes juegos melódicos y armónicos (Misas, Adoro te devote, Pange, lingua, Paternoster...). Y otro buen número de obras íntegramente nuevas, que no usan textos conocidos. La riqueza es extrema.

Junto al archivo musical, D. Matías Vicario y yo fuimos testigos de un sobrecogedor instante: una estudiante de bachillerato contenía la respiración junto a su profesora mientras veía una preciosa biblia políglota -arameo, griego y latín-...

Hoy sé, por su profesora, que esta chica estudió biblioteconomía y una filología clásica. 

Más textos pétreos circundando el cimborrio -por su interior- y uno bellísimo en forma y contenido dentro de la sala capitular...

Hay diversión para muchos días; poco a poco, sin empacharse...

Podemos buscar en el día a día, entre las locuciones, y nos sorprenderemos: ¡Cómo una lengua, tan muerta, puede seguir influenciando tanto!

A priori, a posteriori, accesit, ad hoc (para esto), ad libitum, alias, ante meridiem, aula magna, campus, carpe diem, circa, corpore insepulto, cum laude, de incognito, delirium tremens, ego, ex æquo (en igualdad), ex libris, ex professo, extra, honoris causa, idem, in albis, in fraganti, in illo tempore, in memoriam, in sæcula sæculorum, in situ, ipso facto, lapsus, modus vivendi, neonato, opera prima, ora et labora, ora pro nobis, statu quo, sui generis, versus, viceversa...
(Eso sí: pongamos cuidado para evitar los latinajos y el latín macarrónico).

6 de agosto de 1223: Honorio III concede cuarenta días de indulgencia a los que contribuyan con sus limosnas en favor de la construcción de la catedral de Burgos. Quoniam ut ait (Dado que, como hemos dicho)

27 de octubre de 1437: Bula de Eugenio IV... Dum ad singularem.
Afortunadamente, siempre se valoró en esta ciudad la posibilidad de ofrecer a los jóvenes formación en Latín y en Gramática:

7 de marzo de 1559: Se encarga al canónigo archivista que vea la forma de proveer la cátedra de Latín vacante por muerte del profesor.

21 de junio de 1572: Pedro de Melgosa, profesor de latinidad, declara que lleva más de quince años impartiendo clases en esta ciudad, en la que este año, a pesar de ser estéril en cuanto al número de estudiantes, hay más de 700.

12 de diciembre de 1729: llamado ante diem [...] se votó in voce, y por aplauso, nemine discrepante, juró in verbo sacerdotis, excepta causa permutationis.
En numerosas ocasiones la escuela de latín estaba a la vez en manos del cabildo, del ayuntamiento o de alguna institución y percibiendo ayudas desde diversos lugares:

12 de marzo de 1774: Carta de Miguel de Bañuelos y Fuentes, intendente general, dirigida a este cabildo, sobre la enseñanza de la juventud en primeras letras y latinidad en esta ciudad y la necesidad de que el cabildo nombre un diputado que se encargue de tal fin.

27 de octubre de 1780: Nombra al maestrescuela Ignacio González de Bárcena para que se ocupe de las cátedras de latinidad.

16 de marzo de 1782: Representación de la Junta de las Escuelas de esta ciudad para que se apruebe la determinación del Ayuntamiento y de esta junta para proveer la cátedra de Retórica y un tercer maestro en Latinidad.

16 de enero de 1826: Cédula de Fernando VII por la que se manda observar el nuevo reglamento de las escuelas de Latinidad y colegios de Humanidades, aprobado por real decreto (29-11-1825).

30 de enero de 1826: Oficio de Valentín Pinilla por el que dirige a este cabildo una cédula real (16-01-1826) con el plan general de escuelas de Latinidad y colegios de Humanidades.

24 de octubre de 1828: Lee un oficio de la Junta de estudios de Latinidad participando el día que tiene señalado para los exámenes generales de Gramática y deseando que algunos individuos del cabildo asistan al ejercicio.

23 de mayo de 1881: Petición de Luis Francisco Arce González, profesor de Latín y Humanidades del seminario conciliar, para que se le nombre vicerrector del colegio de Mozos de Coro.

 Y tras la invasión de siglas y acrósticos de origen inglés, me alegré en su momento al conocer la procedencia de este último; ahora lo recomiendo a todos: vayamos al SPA (Salus per aquam
 Todos estos datos proceden del archivo de la catedral de Burgos, de diversos textos y de conversaciones con sus autores.