Túnel de limpieza contra el virus

L. R. de la Torre (EFE)
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Una empresa gallega adapta un contenedor a modo de pasillo en el que se mide la temperatura y desinfecta a quien lo atraviesa

Uno de los trabajadores prueba la máquina, que tiene incluso una alfombra húmeda para fumigar los zapatos. - Foto: Brais Lorenzo

Un corredor bidireccional, con control de acceso, dispensadores de gel, medición de la temperatura corporal y alfombra húmeda para la suela de los zapatos. No es una utopía. Es el invento de una empresa de Orense que renunció a aplicar un ERTE para crear un túnel que reduce la transmisión de virus.
«Cuando surgió la pandemia tuvimos claro que queríamos hacer algo para ayudar, así que, en una tormenta de ideas, se nos ocurrió este pasillo», explica ahora David González Rey, uno de los fundadores de Myboxexperience, una empresa especializada en la transformación de contenedores.
En ese momento, la firma emergente ubicada en el polígono de San Cibrao das Viñas se puso manos a la obra para buscar una solución ante la crisis sanitaria, que pasa por este prototipo, denominado Box PureFy, el cual cuenta con ayudas públicas y asesoramiento científico y sanitario.
El proyecto piloto dispone de un pasillo de entrada y de otro de salida, concebidos para el tránsito de personas en el que el respeto al medio ambiente desempeña un papel fundamental. «Es completamente ecológico», remarca uno de sus artífices, pues es «tecnología Airlite, 100 por 100 ecológica». El purificador natural del aire permite eliminar virus, bacterias, hongos y otros productos contaminantes en general de quien pase por aquí.
Así las cosas, en esta suerte de spa, con hilo musical y zonas relajantes, uno puede desinfectarse. Durante el recorrido, el usuario podrá depositar asimismo sus objetos personales para esterilizarlos y accederá a una zona que contiene unos sensores que desprenden una niebla «que se impregna a la ropa».
A continuación, la cámara térmica controlará la temperatura y, ya como punto y final, habrá que pasar por una alfombra húmeda, que es la que desinfectará las suelas de los zapatos.
Como seña de identidad, todos los componentes de este proyecto, que aspira a ser una realidad en el futuro inmediato de las grandes superficies comerciales, hospitales o empresas, se caracterizan por ser de fabricación y patente española. Aúnan, subraya el portavoz, un «diseño atractivo, pinturas ecológicas y purificadores de aire».
Por el momento, la empresa estudia la puesta en marcha de una versión 2.0 dotada de interconectividad que permitiría saber si alguien es, por ejemplo, positivo en COVID-19 y así poder tomar las medidas preventivas oportunas.
La cámara incorpora «una alarma» que salta si cualquiera tiene algún síntoma, abunda este responsable de la firma, que presenta con esta cámara un proyecto pionero en plena pandemia.
El objetivo prioritario de esta tecnología es que los trabajadores entren «limpios» de patógenos a sus centros de trabajo, hospitales y a todo tipo de instalaciones, con el propósito de evitar, con esa higiene máxima, las propagaciones de enfermedades.
Por el momento, trabajan en dos modelos, un contenedor grande de seis metros de largo y otro de un tamaño más reducido, en ambos casos con «control de temperatura» y los geles desinfectantes.

Interés creciente

Por el momento, el ingenio de esta empresa gallega no  ha llegado al mercado, pero sus responsables  comparten que sí que han recibido «muchas llamadas» de diferentes negocios de toda Europa interesados en incorporar estos prototipos a centros hospitalarios e, incluso, a intalaciones deportivas como estadios de fútbol.
«La idea es mandarlo a todo el mundo», concluye David González Rey, que aspira a que este modelo sea, pues, el modelo a seguir para implementar la seguridad.