Colocarán cámaras en el Centro Cívico por el vandalismo

R.C.G.
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La medida disuasoria se toma tras los continuos ataques de los últimos meses. El Ayuntamiento necesita el visto bueno de la Subdelegación para poner en marcha los dispositivos

Colocarán cámaras en el Centro Cívico por el vandalismo

Poco transitada por la noche y con un enorme parque que brinda escapatoria, la zona del Centro Cívico se ha convertido en una de las que más actos vandálicos está sufriendo en los últimos meses. La infinidad de pintadas que decoran las paredes traseras del edificio son el mejor ejemplo. Los hechos se producen con tanta frecuencia que el Ayuntamiento ha decidido instalar cámaras para disuadir a los gamberros. Es una medida muy común en otras ciudades pero no tanto en Miranda, ya que hay  pocas instalaciones municipales que tengan sistema de videovigilancia: consistorio, dependencias municipales de calle La Fuente, comisaría y polideportivo. A ellas se suman las dependientes de otras administraciones como Policía Nacional o juzgados.
Precisamente el éxito que tuvo la colocación de cámaras en el polideportivo, un recinto que antes registraba muchos más actos vandálicos, es uno de los factores que ha valorado positivamente el equipo de gobierno antes de dar el paso de solicitarlas en el Centro Cívico. El último ejemplo de la eficacia de este sistema de seguridad tuvo lugar la semana pasada cuando tres menores fueron identificados tras quemar la puerta de acceso al ayuntamiento. «Saber que te están filmando ya provoca que muchos se lo piensen antes de hacer nada que es lo que buscamos, pero en caso de que suceda algo, te da la posibilidad de localizar al infractor», asegura Pablo Gómez, concejal de Seguridad Ciudadana.
La instalación de las cámaras está a la espera de que Policía Local elabore el informe sobre las mismas, un trámite que se espera tener listo esta semana. Una vez finalizado, el informe se remitirá a la Subdelegación de Gobierno ya que es el organismo que tiene que dar el visto bueno a la colocación de los dispositivos. Desde la concejalía se confía en obtener el permiso a pesar de que la proximidad de un colegio supone un escollo, que ha obligado a ser extremadamente cuidadoso a la hora de definir el radio de acción de las imágenes.
La idea sobre todo es enfocar la parte de atrás del Centro Cívico y lo que será el Jardín de la Memoria, un espacio en el que se rendirá homenaje a los presos que pasaron por el campo de concentración de la ciudad, un lugar que  «por su significado histórico debe ser especialmente protegido».
En los últimos tiempos se ha contemplado ampliar el sistema de videovigilancia a otros rincones de la ciudad. La plaza de Pequeña o el aparcamiento del Conservatorio han sido dos lugares en los que los propios vecinos lo han planteado como solución a los hechos delictivos que sufren con relativa frecuencia. Sin embargo el equipo de gobierno entiende que las cámaras deben ser la última medida y que antes se deben buscar otras alternativas. Así en la zona de Máquina de Vapor se permitirá cerrar los soportales, además de incrementarse la presencia policial en los horarios más conflictivos.
«No se trata de crear un Gran Hermano ni vulnerar la intimidad de las personas sino de fomentar un comportamiento cívico, que es el que tiene la inmensa mayoría de los mirandeses. Las cámaras son algo puntual para frenar, y en algún caso sancionar, a los que infringen las normas», matiza el concejal.