La falta de personal complica las labores de poda en verde

I.M.L.
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Los viticultores confían en que en el mes que quede ya se permita el tránsito de personas para desarrollar estos trabajos, vitales para el futuro de la vendimia en la DO Ribera del Duero, aunque ya están buscando alternativas

La poda en seco fue el último trabajo que se realizaba en los viñedos de la DO Ribera del Duero hasta hace un par de semanas. - Foto: M.A. Valdivielso

La actividad en el campo de la comarca ribereña está en un momento clave para la futura cosecha de uva y los sindicatos agrarios están muy pendientes de lo que pueda suceder en las próximas semanas con el Estado de Alarma. Las limitaciones de movimiento de personas puede comprometer la poda en verde de los viñedos, que es fundamental para contribuir a la calidad del fruto en la vendimia. Unos trabajos que suelen comenzar a mediados del mes de mayo, dependiendo de lo adelantada que vaya la brotación de las viñas que está empezando en estos días, y para los que se precisa un importante número de mano de obra.

"En la Ribera del Duero no tenemos mano de obra suficiente para hacerlo y si Europa cierra las fronteras será difícil que vengan las cuadrillas de Europa del Este o Marruecos, que son los trabajadores con los que solemos contar", explica Javier Arroyo, vicepresidente provincial de Asaja. Una opinión que comparte José Manuel de las Heras, presidente de la Unión de Uniones, que lo compara con las necesidades de los últimos trabajos. "Para la poda en seco, no ha habido problemas porque ahora hay bastantes empresas con trabajadores fijos que están asentados aquí y ellos han sido los que la han realizado", apunta, ya que la poda en seco, o el sarmentado, tiene un plazo amplio para desarrollarse, entre noviembre y abril, pero la poda en verde se tiene que llevar a cabo en un plazo aproximado de 15 días.

Además, para estas labores se precisa una mano de obra especializada, porque una poda mal hecha puede dar al traste con la vendimia, y es "el inicio de una serie de labores posteriores, como el desniete y demás, que no se puede dejar de hacer", añade Arroyo. Desde las organizaciones agrarias no ven con malos ojos la posibilidad de contratar parados sin que estos pierdan su prestación. "Puede ser un aliciente a favor", califica De las Heras, aunque la especialización de los trabajos no hace sencillo que cualquiera pueda, o quiera, trabajar en la viña. "Es un momento que nos lleva a reflexionar sobre la dependencia del sector de mano de obra extranjera", comenta Jose Manuel de las Heras.

Desde su organización, han puesto en marcha a nivel nacional una página web que esté en pruebas para el territorio de Cataluña pero que "se extrapolará aquí", especifica De las Heras, para poder gestionar la oferta y demanda de empleo que hay en el campo para cada una de las campañas, tanto de recogida como de procedimientos previos a la misma, dependiendo de los cultivos y las zonas. "En una semana, se ha llegado a registrar en esa web más de 250.000 visitas", según informan desde la Unión de Uniones.

En el resto de los sectores agrícolas presentes en la comarca ribereña, no se están registrando excesivos problemas, debido a la tecnificación alcanzada ya en el campo, por lo que la siembra de cereal y su recogida está garantizada, siempre y cuando la meteorología no traiga elemento adversos para la actual campaña.