Pascual ha fabricado ya 400 pantallas y facilita materiales

ADRIÁN DEL CAMPO
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Dos empleados de la compañía arandina, David y Jesús, han hecho posible que la empresa impulse la red ribereña de 'makers' con más de 50 impresoras 3D al servicio de la lucha contra el coronavirus

Jesús trabaja con varias impresoras en su domicilio. - Foto: DB

La fábrica de Calidad Pascual en Aranda de Duero no solo está redoblando esfuerzos para garantizar el suministro de alimentos, sino que también está colaborando en la donación de material sanitario o de seguridad personal frente al coronavirus. En lo que va de estado de alarma, la empresa ya ha creado alrededor de 400 pantallas de protección, es decir, las mascarillas de plástico que se ven en tantas imágenes. ¿Cómo lo ha hecho? Pues a través de las impresoras 3D  que están demostrando ser capaces de dar forma a cualquier demanda. 

¿Y cómo empezó todo? Pues gracias a las ganas de un empleado de la planta arandina: David. Él es ingeniero de mantenimiento y tras ver las iniciativas de ‘makers’, la gente que trabaja con estas impresoras 3D, que existían por toda la provincia propuso poner la máquina que había adquirido Calidad Pascual hace un año al servicio de la lucha contra el coronavirus. En apenas un día entró en el grupo de voluntarios de la Ribera y ahí empezó todo. Se llevó la impresora de la empresa a su casa y comenzó a repartir material, los plásticos necesarios para fabricar las pantallas, por muchas de las casas de los cerca de 50 ‘makers’ que hay en la comarca. David destaca que todo fue posible gracias al apoyo de la empresa, que le permitió llevarse la impresora a su casa, "para que esté operativa las 24 horas", y le facilitó todo el material necesario tanto a él como a los voluntarios de la Ribera.

Al mismo tiempo que David desarrollaba todo lo explicado, otro compañero de Calidad Pascual, Jesús, hacía lo propio en su casa, donde tiene tres impresoras 3D, a las que ha unido otras tres cedidas por un instituto de Aranda. 

Al margen del elevado número de pantallas que está creando y del suministro de material que ha facilitado, el apoyo de Pascual también posibilita que Jesús esté fabricando válvulas para adaptar mascarillas de Decathlon. El empleado destaca que la impresora con la que cuentan es industrial y alcanza una precisión que otras no pueden aportar. Esto le permite complementar el trabajo del resto de ‘makers’ de toda la Ribera.