Descartan ubicar un centro de día en los camineros

S.F.L.
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El Ayuntamiento de Briviesca renuncia a pujar en la subasta de la Junta para adquirir dos viviendas y ya tiene en mente un emplazamiento donde situar la instalación para mayores

La vivienda de la imagen es una de las dos que se subastarán el próximo 16 de marzo. - Foto: S.F.L.

El Ayuntamiento de Briviesca descarta adquirir ninguna de las dos casas de los camineros que subasta la Junta para ubicar allí un centro de día. El mal estado en el que se encuentran y la separación la una de la otra, provoca que el equipo de gobierno haya renunciado a la puja. Según el alcalde de la localidad, Álvaro Morales, se «barajan otras opciones» para  montar una instalación destinada a que los mayores pasen parte del día y tienen en el punto de mira un emplazamiento pero, por el momento, no pueden adelantar más información.
Asimismo, pretenden que el futuro centro tenga cabida para 32 mayores y, pese a que no descartan levantar un inmueble en caso de recibir financiación por parte de las administraciones públicas, son conscientes de que el Consistorio «no tiene capacidad económica» para ejecutarlo.
Sin embargo, el 25 de marzo, Plena Inclusión -organización que representa en España a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo- presentará en Valladolid un estudio sobre la necesidad de abrir nuevos espacios para la atención de los mayores. Consejeros de la administración regional tienen previsto acudir y miembros del equipo de gobierno de la capital burebana intentarán exponer su caso.
Aún así, el 16 de marzo se celebrará la cuarta subasta pública mediante el procedimiento de puja a la llana dos viviendas desocupadas de los camineros en el paraje de La Culebrilla, en Briviesca. En el primer concurso, el precio base de licitación de las viviendas ascendía a 20.919 y a 20.743 euros. En esta ocasión, la cuantía ha descendido y sus valores actuales corresponden a 12.847 y 12.739 euros.
Los requisitos de los compradores y las condiciones que se regirán para llevar a cabo la enajenación permanecen publicados en el Boletín Oficial de Castilla y León y todos aquellos interesados en los dos inmuebles disponibles -la vivienda número seis y la diecisiete- podrán visitarlas solicitando previamente  una cita con el Servicio Territorial de Fomento de Burgos.
De la veintena de casas que se construyeron en los años setenta tan solo se han vendido once. Hace más de sesenta años, el Ayuntamiento cedió gratuitamente el terreno al Estado. Sin embargo, la ausencia de una cláusula de reversión impidió la recuperación del patrimonio municipal cedido, cuya titularidad asumió el Estado y posteriormente la Junta de Castilla y León.
Durante el gobierno liderado por el popular José María Ortiz, el político mantuvo algunas negociaciones con la institución par adquirir alguna de las casas existentes y destinarlas a albergue municipal. Por aquel entonces pedían 20.000 euros por cada una aunque su elevado precio echó para atrás la posible enajenación y finalmente no se llegó a ningún acuerdo.
Como ocurre hoy en día, las edificaciones que subastan se encuentran separadas  la una de la otra por lo que dificulta la construcción para un espacio municipal. Los compradores de los últimos años las han adquirido para fijar allí su residencia, en una zona tranquila cercana al centro.

 

NECESIDAD DE UNA GRAN INVERSIÓN.

«Aquí vivimos muy tranquilos, a pocos minutos del centro de la ciudad pero la inversión que requieren estas viviendas es demasiado alta», declara la única vecina que vive junto a su marido durante todo el año en el paraje de La Culebrilla. Todas las viviendas disponen de agua y luz pero su deficiente estado de conservación hace que pocas personas se interesen por ellas.
A las malas condiciones de mantenimiento hay que añadir el precio de salida en las subastas realizadas. Aunque la cantidad económica ha descendido casi a la mitad, la cifra continúa siendo alta (casi 13.000 euros cada una) teniendo en cuenta el importe extra que hay que añadir en las obras de rehabilitación que requieren.
 Las edificaciones cuentan con salón, cocina y habitación en la planta baja y tres dormitorios y baños en la primera. Además, todas ellas disponen de una parcela de jardín. En la última puja -celebrada en 2019- se vendieron dos. «A partir de primavera da gusto estar aquí porque nos juntamos muchas personas», aclara la vecina.