Piden parar la actividad de la granja de Villaespasa

I.P.
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Fundación Oxígeno y Ecologistas alertan a la CHD y a Medio Ambiente de que la balsa está repleta. El dueño afirma que es imposible tirar los deshechos a las fincas encharcadas por la lluvia y que ha recrecido el depósito para que no rebose

Como se puede apreciar, la balsa de purines está prácticamente colmatada, a lo que han contribuido las lluvias. - Foto: F2Estudio

La Fundación Oxígeno y Ecologista en Acción han presentado un escrito a la CHD, al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta y al Ayuntamiento de Villaespasa instando la paralización cautelar de la actividad de la granja porcina de la localidad ante el riesgo de que se produzca un vertido de purines por escorrentía a los arroyos que tributan en el río Valparaiso que, a su vez, desemboca en el Arlanza. Igualmente, piden en su escrito que se inste al promotor para que con carácter urgente «adopte medidas eficaces que garanticen la contención de los purines en la balsa o se proceda a su extracción controlada y depósito en términos correctos». Finalmente demandan que se abra un expediente sancionador al dueño de la explotación ganadera por incumplimiento, señalan, de la declaración de impacto ambiental y de la legislación en materia de la Ley de Aguas y de otros ordenamientos que sean de aplicación en materia y protección de los ecosistemas y de la flota y la fauna.

El escrito de alegaciones se produce porque la balsa de purines de la explotación ganadera de la Sociedad Cooperativa Miguel Ibáñez Ladislao y Otros en Villaespasa, está colmatada debido a las lluvias que se vienen registrando desde hace semanas, lo que ha provocado que se llenara por completo y que se hayan mezclado en la misma agua y purines. Según los denunciantes, la situación es peligrosa ya que, según dicen, de hecho «rebosan ya los desechos de forma incontrolada», de tal forma que se incorporan a la escorrentía superficial y van a parar a los arroyos. Además, añaden que se trata de una situación sostenible porque la propiedad ha construido una mota perimetral de tierra para elevar la coronación, y por lo tanto, la capacidad de la balsa, «que por su carácter permeable posibilita las filtraciones, además del rebosamiento dada la excesiva acumulación de purines antes del evento climatológico», dicen en su escrito.

La balsa  de purines, de forma irregular, tiene unas dimensiones de 50x50x2,80 metros y una capacidad de 7.000 metros cúbicos. La granja, por su parte, se levantó hace un par de años , con unas 2.000 cabezas de porcino
«imposible sacar el purín». Ladislao de Miguel, el titular de la explotación no oculta la situación que se ha creado y efectivamente, reconoce que las lluvias han provocado que la balsa se haya llenado, a lo que contribuye, explica, que se trata de una zona con bastantes filtraciones que bajan desde la ladera. Precisamente por esas circunstancias la balsa se ha recrecido con tierra para poder soportar más capacidad hasta que puedan retirar los purines y depositarlos en las fincas, como se venía haciendo hasta que se ha podido.

Vista general de la explotación de porcino ubicada en Villaespasa. Vista general de la explotación de porcino ubicada en Villaespasa. - Foto: F2Estudio

Y es que nadie puede controlar la climatología, explica Ladislao de Miguel, «ni yo ni los denunciantes», añade. Es quien más lamenta esta situación, reconoce. El problema  es que tal y como están las fincas encharcadas ni se puede entrar en ellas ni se puede tirar más purín porque no absorbe más líquido. Añade que en cuanto deje de llover  y seque el terreno se precederá a su depósito. En todo caso, explica que aún la balsa no está desbordada, precisamente a lo que ha contribuido el recrecimiento que se ha hecho, aunque también explica que hay técnicos de la Junta todos los días en la granja y que le han dado un plazo de 10 días para que retire esa recrecida de tierra. Hoy hace 7 días de ello, e insiste en que tal y como están las tierras de agua serán imposible en los próximos tres días poder depositar en ellas los purines. «Y si retiro la mota levantada será cuando se vayan los purines», afirma, por lo que de momento no piensa demolerla. Remitirá un escrito en su defensa a Medio Ambiente.