Los vecinos de Hornillos costean el cambio del suelo de la iglesia

A. Pérez / Burgos
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El importe de la obra asciende a 48.500 euros y las donaciones de los habitantes han cubierto la mayor parte del importe. Además, se han ahorrado 15.000 euros realizando ellos algunas tareas

El alcalde (centro) con algún ‘trabajador’ voluntario y Pepe Llanillo (d.), el párroco. - Foto: Jesús J. Matías

Cuando la mayoría de pueblos de la provincia desean instalar suelo de madera en sus iglesias para dotarlas de mayor calidez en los meses fríos, Hornillos del Camino ya trabaja para instalar pavimento de mármol. La razón es que el terreno sobre el que está edificada la iglesia parroquial de San Román está cerca del río y es muy húmedo, lo que ha ido estropeando las tablas del suelo. Como explica el párroco, Pepe Llanillo, «llegó un momento en el que era necesario cambiar la superficie porque estaba completamente podrida».
Cuando desde la parroquia se comunicó la necesidad de afrontar esta obra, se consultó al Ayuntamiento y se informó a los vecinos. Desde ambas facciones se encontró apoyo. La actuación asciende a 48.500 euros, de los cuales 8.000 euros aporta el Ayuntamiento, 15.000 euros de esta cantidad se ahorran gracias al trabajo realizado por los vecinos y el montante que falta se está logrando recaudar entre las donaciones voluntarias de los hornillenses.
La parroquia de Hornillos del Camino se enfrenta a una obra importante que no habría sido posible sin la colaboración, ayuda y entrega de los vecinos, como explica Pepe LLanillo. Tal es la implicación de los hornillenses que el párroco Luis Pampliega, oriundo del pueblo pero residente en Madrid, se ha acercado estos días a Hornillos para ayudar en el cambio de suelo y motivar a sus vecinos. Pampliega, además, ha colaborado con 10.000 euros en la actuación. «Era sorprendente y emocionante llegar a la iglesia y ver cómo la gente trabajaba en la retirada de la madera», explica.

Tras hacer respiraderos y hormigonar, los hornillenses esperan ahora la instalación del mármol.
Tras hacer respiraderos y hormigonar, los hornillenses esperan ahora la instalación del mármol. - Foto: Jesús Javier Matías

Ayuda desinteresada

 

No solo las donaciones de dinero han hecho posible asumir esta obra. También ha ayudado el ahorro de 15.000 euros que ha sido una realidad gracias al trabajo voluntario. Cerca de 20 residentes se acercaban a la iglesia en sus ratos libres para ayudar en los trabajos de retirada del suelo. Como la mayoría eran labradores, cuentan que aprovechaban los días de lluvia en los que no podían trabajar en el campo. A cambio se han podido llevar la madera.
Las labores de retirada del suelo comenzaron a mediados de febrero y en breves se procederá a instalar el mármol. La intención es poder inaugurar el nuevo pavimento el 15 de mayo con una misa a la que se ha invitado al Arzobispo. Hasta ahora las actuaciones han consistido en la instalación de aislante, se ha esparcido grava, se ha colocado la ferralla y se ha hormigonado la superficie. Como explica el alcalde del pueblo, Pedro Mayor, «debajo del hormigón se han creado respiraderos para que el aire esté siempre en movimiento, así se evita que se acumule la humedad».
Mayor explica que el Ayuntamiento siempre ha colaborado con el Arzobispado porque entiende que «es lo más beneficioso para el pueblo. Lo hicimos hace tres años, cuando se arregló el tejado del templo, y lo hacemos ahora», sentencia. Pero también entiende que el Arzobispado tiene que cooperar con el pueblo, «ahora estamos pendientes de la cesión de un bien arzobispal al Ayuntamiento. Se trata de un terreno que queremos arreglar y convertir en un parque y una zona de ocio y descanso para peregrinos», aclara el alcalde.