Pelea de gallos en Segunda B

C.P.
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Los descensos del Numancia y el Racing de Santander, la derrota de la Cultural en el play off y el cambio de formato han convertido la categoría en una trampa peligrosa para el Burgos CF

Partido del Burgos de la pasada temporada. - Foto: Christian Castrillo

La nueva Segunda División B se va a convertir en un ‘avispero’ de candidatos al ascenso y todos lucharán de forma encarnizada por abandonar una categoría que esconde muchas trampas con el cambio de formato. Los descensos del Numancia y del Racing de Santander, y el tropiezo de la Cultural en el play off de ascenso hacen que la zona norte aumente el nivel todavía más. El Burgos CF está dentro de esa terna de aspirantes a todo y no se podrá permitir un inicio como el del año anterior si quiere estar con los mejores.
La remodelación de la Segunda B dividirá a los 100 equipos participantes en cinco grupos de 20 para después repartirlos dos subgrupos de 10. Los blanquinegros desconocen todavía dónde quedarán encuadrados y cuáles serán sus adversarios, pero todo apunta a que la distribución se hará atendiendo a la proximidad geográfica. De ese modo, los burgaleses podrían toparse con el Racing, la Cultural o el Numancia, tres escuadras muy potentes que pasarán a ser rivales directos. También le tocará medirse con otros viejos conocidos como los filiales del Valladolid, el Athletic o la Real Sociedad, que siempre acaban el año en posiciones cabeceras. Es más, pucelanos y vizcaínos fueron capaces de clasificarse para el play off, pero fracasaron en el intento de ascender.
A estos equipos hay que añadir al Salamanca, que está creando una plantilla muy competitiva, y al Zamora, un recién ascendido con respaldo económico para dar la sorpresa y colarse en la nueva categoría que creará la Federación Española de Fútbol, llamada Segunda B Pro o Élite. Esa pasará a ser la nueva división de bronce y, de ahí, que muchos clubes estén apostando fuerte este verano para no quedarse fuera.
Además, a parte de los equipos con los que se tendrá que medir en el tramo inicial del curso, la Segunda B ha quedado configurada por presupuestos de caché. Es el caso del Deportivo de La Coruña y el Extremadura, recién descendidos y principales candidatos a volver a la división de plata. También hay que tener en cuenta al Marbella, que está gestionado por la agencia ‘Best of you’ y está invirtiendo mucho dinero en el proyecto. Los malagueños, que están construyendo un estadio de última generación, cayeron por sorpresa en el play off después de acabar segundos en el Grupo IV. Tampoco pudieron certificar su ascenso el Atlético Baleares de Manix Mandiola ni el Ibiza, donde juega el burgalés Gonzalo de la Fuente, y ambos proyectos están pensados para llegar al fútbol profesional.
Tras el primer año de ‘prueba’, el Burgos CF hará una segunda intentona en la temporada 2020/21, en la que tiene como objetivo prioritario ascender o, al menos, entrar en la Segunda B Pro. Para lograrlo, la familia Caselli ha puesto al exjugador internacional Miguel Pérez ‘Michu’ al frente de la dirección deportiva y a Juan Calero como nuevo entrenador. Acertar con los fichajes y empezar con inercia positiva será fundamental en la Segunda B más exigente de la historia.

Camino de la plata. El sistema de competición será complejo porque colocará  a los 100 equipos en cinco grupos y,  cada uno de ellos, dará lugar a otros dos subgrupos de 10. El Burgos CF debería acabar la primera fase entre los tres primeros de su subgrupo, lo que le aseguraría jugar el próximo curso en la Pro y optar al ascenso a Segunda. Los 30 mejores quedarían divididos en cinco nuevos subgrupos de seis equipos y los tres primeros de cada uno (15) jugarían la fase de ascenso tradicional junto al mejor cuarto de los cinco subgrupos ya mencionados.