Los tribunales ratifican irregularidades en la OPE

R.C.G.
-

El Tribunal Superior desestima el recurso del Ayuntamiento y reitera que es necesario cumplir con el trámite de convocar la Comisión de Valoración

La plantilla decidió acudir a los tribunales al entender que no se les había tenido en cuenta. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Los tribunales han vuelto a dar la razón a los sindicatos en el conflicto colectivo contra el Ayuntamiento. El Tribunal Superior de Castilla y León ha desestimado el recurso presentado por la administración local contra la sentencia emitida en enero por el Juzgado de lo Social de Burgos, en la que se consideraba probado que se ha incumplido con la obligación de negociar las condiciones de la oferta pública de empleo, y que antes de sacar la plazas, hay que sentarse con los representantes de los trabajadores. 
El fallo del TSJ ratifica la sentencia anterior por lo que ahora la concejalía de Personal tendrá que valorar los pasos a seguir para poder sacar adelante las oposiciones previstas. El argumento principal en el que se basa la sentencia es que  se ha privado a los trabajadores de un derecho fundamental recogido en el artículo 40 del convenio, punto que establece que «siempre que cambien las condiciones de los puestos de trabajo o que no se hallen recogidas en la descripción actual, o que se creen nuevos puestos de trabajo, los mismos deberán ser revisados por la Comisión de Valoración». 
Dicho órgano deberá estar integrado por igual número de concejales que representantes sindicales, garantizándose la presencia, al menos, de un miembro de cada uno de los sindicatos.  
Aunque el Ayuntamiento entiende que sí hubo negociación, ya que se celebraron dos reuniones a finales de octubre del año pasado, y otra posterior ya en diciembre para fijar el número de plazas de discapacidad dentro de la OPE, la aprobación definitiva de las oposiciones no fue revisada por la Comisión de Valoración, lo que invalida el procedimiento. Asimismo también se aprobó en una sesión plenaria, pero sin pasar por dicho trámite, la nueva plantilla del personal funcionario de carrera, personal laboral y personal eventual. 
La discrepancia entre las partes  radicaba en la diferencia entre plantilla y Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y los artículos del convenio que se debían aplicar en cada caso. La configuración de la primera es potestad del Ayuntamiento pero la segunda, que es cuando se establece de forma efectiva la relación de los puestos, debe ser negociada. 
Para justificar su fallo, el TSJ alude a sentencias previas que crean jurisprudencia y que dejan claro que tanto la plantilla como la modificación de la RPT son fruto del ejercicio municipal de organización pero que «de una u otra forma inciden en las condiciones de los empleados porque fijan los gastos de Personal e inciden en las retribuciones, y porque definen el acceso a un puesto de trabajo». De esta forma, remarca que es necesaria la intervención de la Comisión de Valoración. 

Volver a empezar. La demanda de conflicto colectivo fue impulsada por CGT aunque respaldada por el comité. «Esperamos que ahora el equipo de gobierno se baje de su pedestal y reconozca los derechos de los trabajadores tras dos sentencias desfavorables», aseguran los representantes sindicales, quienes consideran que este problema se podía haber solucionado sin necesidad de acudir a los tribunales «si el PSOE tuviera otro talante y una actitud más negociadora». 
El desacuerdo del comité con la composición de la plantilla está fundamentado en que no comparten algunos de los puestos nuevos que se tenía previsto crear, tampoco los perfiles que se reclaman para otros, ni las plazas de promoción interna, un problema derivado a su entender, en que no se había consultado a la plantilla ni tenido en cuenta sus propuestas. «El equipo de gobierno ha querido  seguir adelante pese a la oposición de sindicatos y del resto de partidos, y tras la primera sentencia, en vez de dar marcha atrás, decidió recurrir. Esperamos que ahora por fin se siente a negociar como le mandan los tribunales», aseguran.