Cae el tráfico diario de bicis tras el fin del confinamiento

F.L.D.-C.M.
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Los contadores de la avenida de La Paz y puente de Santa María reflejan una ligera bajada desde que finalizó el estado de alarma

Los contadores están ubicados en dos puntos del carril bici, pero no controlan las nuevas zonas 30. - Foto: Jesús J. Matías

Dadas las restricciones de aforo en los autobuses urbanos y el miedo al transporte colectivo tras el gran brote de coronavirus, era lógico pensar que la movilidad en Burgos se iba a convertir en algo muy particular, bien fuera por el uso del coches y motos o por el de bicicletas y otros vehículos sostenibles como los patinetes. El primero de esos cambios se dejó notar enseguida, pues el tráfico se incrementó considerablemente en el momento en el que la provincia inició la desescalada. Sin embargo, los contadores de ciclistas detectaron a principios de junio y durante los primeros días de julio un ligero descenso de más 100 bicis diarias menos. 
Bien es cierto que la ciudad cuenta solo con dos contadores de bicicletas, uno ubicado en la avenida de la Paz y otro en el Puente de Santa María. El Ayuntamiento valoró el año pasado la posibilidad de adquirir más dispositivos de control para tener una visión más certera. Durante el mes de junio y en lo que va de julio, las cámaras detectaron 3.830 ciclistas al día, 154 menos que durante el mismo periodo de tiempo de 2019, lo que supone un decremento del 4%. La comparativa se realiza en una época en la que los burgaleses más utilizan este tipo de vehículos. 
Las cifras contrastan con las previsiones del área de Tráfico, que vaticinaban un incremento de las bicicletas después de un confinamiento de tres meses. Lo cierto es que, advierten fuentes consultadas por este periódico, durante los fines de semana de junio se detectó menos movimiento en la ciudad que en años anteriores, algo que explican, entre otras cosas, por la ausencia de actividades motivadas por el Curpillos o los Sampedros. 
 Cabe resaltar, además, que ante la previsión de que se produjese un aumento de ciclistas tras el fin del estado de alarma, el Ayuntamiento habilitó un circuito de ciclocalles y para mejorar la seguridad de las bicis que apuesten circular por la calzada. Aunque aún son pocos los que se animan a bajar a asfalto, ninguno de los dos dispositivos de control de la ciudad contabilizan este movimiento. Hay que recordar también que el colectivo Burgos con Bici advirtió que la cámara de Santa María está en un tramo curvo y con poco tránsito.