La mala cosecha de cereal merma otro 15% por el calor

R.E. MAESTRO
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La mala cosecha de cereal merma otro 15% por el calor - Foto: Alberto Rodrigo

Las estimaciones de las organizaciones agrarias están muy por debajo de los 1,7 millones de toneladas de 2018. Se quedan en 1,1 para este año. Ribera, Demanda, Arlanza y Pisuerga son las comarcas más afectadas

Si no había grandes esperanzas para esta campaña de cereal debido a la falta de lluvias durante los meses de mayo y junio, claves para el campo, la última ola de calor que dejó temperaturas cercanas a los 40 grados ha generado que merme aproximadamente otro 15% más, según apuntan desde las organizaciones agrarias, que manifiestan que los 1,3 millones de toneladas que se esperaban a mediados de junio serán ahora impensables e inalcanzables. Las estimaciones de las opas, a la vista de los últimos datos aportados en la comisión de estadística del servicio territorial de Agricultura, es de 1,1 millones de toneladas de trigo y cebada para la provincia de Burgos, una cifra muy alejada de los 1,7 millones que se alcanzaron el año pasado.
La media de los rendimientos que se esperan se sitúan alrededor de los 3.237 kilos por hectárea de trigo y de 3.375 para la cebada. Sin embargo, algunas comarcas se verán más afectadas que otras, siendo las que tienen peores rendimientos las de La Ribera con 1.700 de trigo y 1.600 de cebada; Demanda con 2.300 de trigo y 2.200 de cebada; y Arlanza con 2.500 kilos de trigo por hectáreas y 2.600 de cebada. No mucho mejores son las expectativas para la zona del Pisuerga, donde no se espera pasar de los 3.200 de trigo y 3.400 de cebada. Desde las organizaciones agrarias apuntan a que, a la vista de esos bajos rendimientos, desde estas comarcas es probable que se den numerosos partes al seguro.
mejores rendimientos. En el lado opuesto, como suele ser habitual todos las campañas cerealistas, se encuentran las comarcas de Las Merindades y Bureba-Ebro, en las que la situación, en principio, es muy diferente. Aunque tampoco será una cosecha brillante, se esperan resultados más óptimos que en el resto de zonas. Así, mientras en Merindades se espera que el rendimiento sea de 4.600 kilos de trigo por hectárea y de 4.900 de cebada, en Bureba-Ebro  la previsión es de 4.500 kilos de trigo y 5.000 de cebada por hectárea.
Desde las organizaciones aseguran que el año será malo e incluso apuntan que todavía puede empeorar, ya que en muchas zonas no ha comenzado la recolección, y las tormentas acompañadas de granizo pueden causar aún más daños, como ocurrió el miércoles en parcelas de Quintana de Valdelucio, Pampliega o Burgos.
 Susana Pardo, presidenta de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), califica esta campaña de «mala» e incluso considera que las estimaciones realizadas por la Junta de Castilla yLeón «están por encima de lo que realmente se obtendrá», ya que a su juicio el resultado será aún más bajo y calcula que se situará en un millón de toneladas. Así, a pesar de que las estadísticas ya muestran que será un año nefasto, las perspectivas son peores, aunque no tan malas como en otras provincias de Castilla y León. En relación al resto de la Comunidad, Pardo indica que será «todavía más catastrófica» e indica que las cifras que se barajan para este año se sitúan en 4 millones de toneladas, cuando el año pasado se superaron los 7 millones. Así, la cosecha de la provincia de Burgos se estima que podrá suponer el 25% del total de la Comunidad.
Las perspectivas, al comienzo de la primera eran muy buenas, pero  la falta de lluvia en mayo y junio, a lo que hay que sumar el intenso calor de los últimos quince días, ha propiciado que no se cumplan esas expectativas, ya que «ha propiciado que el cereal se seque a media grana, es decir, que a la hora de ir a pesarlo igual parece más de lo que hay realmente debido a que ha menguado», afirma Pardo.
seguros rentables. Desde UCCL, una vez más, reivindican «seguros que sean rentables para los agricultores», ya que apunta Pardo, «se está empezando a oír hablar de subidas de los seguros, que ya ahora son muy complicados de seguir manteniendo». En la actualidad, afirma Pardo, «con el seguro cubres costes de producción, costes que cada vez son más caros también, lo que sirve más que nada para subsistir». Esta situación, unida a las malas cosechas que se están produciendo y a que  los agricultores europeos producen conforme a la normativa , «más restrictiva del mundo», matiza la presidenta de la UCCL, complican la viabilidad económica de las explotaciones agrícolas de la provincia y del conjunto de la Comunidad.