3.000 personas proponen en la calle una enmienda a la totalidad de la LOMCE

I.L.H. / Burgos
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El 47% de los alumnos y el 21% de los profesores de enseñanzas no universitarias, con el apoyo de las familias, secundaron el paro contra los recortes y por la retirada de la 'Ley Wert'. En la UBU el seguimiento fue desigual

En la manifestación de la tarde participaron cerca de 2.000 personas. - Foto: Jesús J. Matías

No hay huelga que se precie sin baile de cifras y la enseñanza no podía quedar al margen. Los convocantes (profesorado, alumnado y familias) destacaban el alto seguimiento de la huelga entre los estudiantes de enseñanzas medias «porque también es donde más afecta e incide la LOMCE», y un apoyo «importante» por parte del profesorado. En la Universidad, en cambio, el seguimiento había sido inferior sobre todo entre los docentes, sin dejar de hacer una valoración «positiva. En total estiman que el 80% del alumnado de Burgos no fue ayer a clase, una de las cifras más altas de Castilla y León. En el caso del profesorado  el dato se sitúa en el 35%. «Dentro de lo que cabe, estamos contentos», resumía Amalia García, de la Plataforma por la Escuela Pública, Laica y Gratuita.
 Las cifras de la Consejería de Educación, por su parte, hablan de un 46,79% de seguimiento entre los estudiantes de enseñanzas no universitarias (en Bachillerato alcanza el 79%) y un 21,4% en el caso de los docentes. En la UBU solo el 3,28% del profesorado y personal de Administración y Servicios no acudió al trabajo.
En cuanto a las manifestaciones, la marcha estudiantil de la mañana sacó a la calle a cerca de un millar de personas (700 según la Policía, 1.500 según los organizadores). Transcurrió sin incidentes, bajo la lluvia, con música de tambores, pitidos y pancartas en las que se leían frases como «la educación no se vende, se defiende», «vendemos riñón para pagar matrícula», «adiós al pensamiento crítico, hola al automático», «esta crisis no la pagamos» o «ni recortes ni capitalismo».
Por la tarde fueron unas 2.000 las personas que con su presencia en la calle pedían una enmienda a la totalidad para la Ley de Wert. Una batucada animó la marcha en el había desde adolescentes a ‘yayoflautas’ y familias con niños de corta edad. El recorrido por la calle Vitoria finalizó en la Dirección Provincial de Educación donde leyeron un manifiesto.
Pero cifras al margen, el hecho es que la marea verde volvió a centrar el debate sobre la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. La lluvia, presente en toda la jornada, apenas ensombreció el colorido en las consignas y actividades divulgativas. «Nuestra postura es clara y contundente contra la LOMCE, una ley segregadora que se quiere aprobar de forma no democrática sin tener en cuenta a ningún sector de la comunidad educativa», denunciaba Enrique Alonso, de la Plataforma de Identidad Estudiantil (PIE).
El objetivo de las manifestaciones, las concentraciones y las mesas informativas era detener la LOMCE, que se aprobará en los próximos días en el Congreso:«Queremos que no se apruebe, y en caso de que salga seguiremos luchando para que esa decisión se revierta, porque es un ataque claro contra la educación pública». puntualizaban los miembros de la marea verde.
La jornada se desarrolló sin incidentes salvo por la detención de un joven en la madrugada del jueves por desórdenes públicos. El suceso hizo que, al concluir la manifestación, un centenar de personas protestara frente a Comisaría.