"El final fue durísimo, más largo de lo que lo recordaba"

J.D.M.
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Sam Bennett atacó tras la caída de su compañero Michael Mørkøv en el último kilómetro y pudo celebrar una victoria que, reconoció, "necesitaba" tras un parón tan largo

Sam Bennett, agotado tras el esfuerzo realizado en solitario en el último kilómetro para conquistar la victoria en la cuarta etapa. - Foto: Europa Press

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Etapa llana y final accidentado en Roa

"El final fue durísimo", reconocía Sam Bennett minutos después de conquistar la victoria en la cuarta etapa de la Vuelta a Burgos, con llegada en Roa. "Desafortunadamente, Michael (Mørkøv) se cayó en el último giro, pero todo el equipo había hecho un trabajo fantástico y llegamos a la curva como queríamos. Eché un vistazo a ver quién estaba por ahí tras la caída, todo el mundo se paró, vi un hueco y decidí tirar para adelante", explicaba el irlandés del Deceuninck-Quick Step, al que el último kilómetro se le hizo "más largo de lo que recordaba".

Repuesto ya del esfuerzo realizado, Bennett se mostraba feliz tras el segundo triunfo parcial de su equipo en esta ronda burgalesa. "Estoy muy contento por esta victoria, la necesitaba, así que di todo lo que tenía", expresaba el velocista del conjunto belga, escuadra que mañana defenderá el liderato de Remco Evenepoel.

El joven prodigio belga, que va camino de marcar una época en el ciclismo internacional, conserva el jersey morado (y rojo) de esta Vuelta a Burgos tras una jornada en la que "nos ha salido perfecto". Evenepoel, que el día anterior se exhibió en Picón Blanco, admitía haber recibido "muchas" felicitaciones. "Ha sido muy bonito recibir todos los mensajes", agradeció el ciclista de 20 años del Deceuninck-Quick Step.

(Más reacciones de los protagonistas y otros detalles de esta Vuelta a Burgos, mañana en la edición impresa de Diario de Burgos)