El Estado cubre cada mes los ingresos de 126.200 burgaleses

G. ARCE
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Solo atender a los pagos periódicos de los 81.981 pensionistas y las prestaciones por desempleo de 13.694 trabajadores implicó que el pasado enero se desembolsaran 114 millones de euros

Muchas economías domésticas dependen de los ingresos procedentes de lo público. - Foto: Christian Castrillo

Los ingresos mensuales de 4 de cada 10 burgaleses proceden directamente de las arcas del Estado, que a su vez se nutren de los impuestos directos e indirectos recaudados entre todos los contribuyentes. Son alrededor de 127.200 personas (de una población provincial total de 355.000) las que a través de una nómina, de una pensión, de una prestación o de un subsidio dependen del dinero público para cubrir sus necesidades vitales inmediatas, pagar sus facturas domésticas, realizar sus compras y, si queda algo, ahorrar. El número de beneficiarios no ha dejado de crecer, incluso se ha disparado en los últimos meses por la crisis generada por la pandemia, la avalancha de los trabajadores en ERTE, de los desempleados con derecho al cobro de prestaciones o de los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital.

En torno al 13% de la población activa de la provincia cobra puntualmente un sueldo de la Administración Pública, en la mayoría de los casos garantizado para toda la vida laboral. Son 22.147 trabajadores, según el último censo del Registro Central de Personal de julio de 2020, 5.288 en la nómina de la Administración Central (lo que incluye, entre otros, a los integrantes de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), 12.375 en la autonómica (entre ellos los sanitarios y maestros) y 4.484 repartidos entre los ayuntamientos y la Diputación.

Esta plantilla pública, unida en este momento a la resistencia y actividad de la industria local, entre otros sectores, ejerce de estabilizador automático para una situación de depresión como la que vivimos (visible en el comercio y la hostelería). Son sueldos públicos que sostienen unos niveles mínimos de consumo para la economía provincial en tiempos difíciles.

Pero el grueso de los burgaleses dependientes de lo público son los pensionistas y estos y lo que cobran cada mes como media no ha dejado de crecer en los últimos años. En la nómina del pasado mes de enero son 81.981 personas beneficiarias, 61.569 de las cuales están jubiladas y su pensión media alcanza los 1.094 euros, según los datos de la Seguridad Social.

Si sumamos estas pensiones a las de viudedad, orfandad, incapacidad permanente y las de favor de familiares, la nómina mensual alcanza los 99 millones de euros en el primer mes del año, una cifra que no dejará de crecer en la medida en la que envejece la población y las carreras de cotización de los que se jubilan aumentan y generan pensiones más altas que las de los que fallecen y dejan de percibirlas.

El capítulo de prestaciones por desempleo también ha crecido extraordinariamente en los últimos 11 meses de pandemia. Son 13.694 burgaleses los que dependen de una prestación contributiva (6.994), de un subsidio en el caso de que la anterior se haya agotado (6.052) o de la renta activa de inserción (648). La prestación contributiva alcanza los 853 euros de media mensual y la factura total para atender a los parados se eleva hasta los 15,6 millones de euros.

ERTE. Las medidas de contención de la crisis económica generada por la pandemia también están teniendo un alto coste para las arcas públicas. Aunque la cifra de ERTE ha fluctuado dependiendo la intensidad y el número de negocios afectados por las restricciones y cierres, si se toma el dato de mediados de enero como reflejo de la tercera oleada de contagios, el número de trabajadores afectados asciende a los 4.559 repartidos entre 1.481 ERTE, la gran mayoría en la hostelería y en menor medida en el comercio.

A ellos hay que sumar las 3.845 personas beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital en Burgos a fecha de diciembre. Esta ayuda pretende cubrir a los colectivos en situación vulnerable y alcanza los 469,8 euros al mes en 12 pagas en el caso de hogares de un solo adulto. En el cómputo no se incluyen los beneficiarios de otras prestaciones por hijo a cargo o el permiso por paternidad que pueden ser complementarias a otros ingresos.