Un joven de Cubo abrirá una fábrica de embutidos y un súper

S.F.L.
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Roberto Cabezón arrancará en junio y creará otro puesto de trabajo. Emprende en el pueblo, del que también es alcalde, con el fin de fijar población y dar un servicio a otras localidades

Un joven de Cubo abrirá una fábrica de embutidos y un súper

Emprender en una pequeña población es todo un reto. Emprendimiento para luchar contra la despoblación en España: esa es la receta de los políticos ante su incapacidad para implementar medidas efectivas. Roberto Cabezón, alcalde de Cubo de Bureba, lucha día a día para que la localidad que le vio criarse y la que ha elegido para que lo hagan sus dos hijos mantenga la poca población que queda. Para ello abrirá una fábrica de embutidos y una tienda de ultramarinos este verano. De tal forma que, además de trabajar él, necesitará a otra persona que le ayude con las labores de producción y venta. «Intentaré contratar a alguien que viva en el pueblo o en la zona», expone.
Hace ya tres años que el joven afincado en el pueblo tomó la decisión de seguir con el negocio familiar -la fabricación de morcillas- pero con un proyecto algo más ambicioso. ¿Por qué no ofertar más productos? Dicho y hecho. Tras muchos quebraderos de cabeza, reuniones y llamadas de teléfono, se embarcó en una aventura un tanto arriesgada. «Mi abuelo fue el carnicero del pueblo, mi madre hace y vende morcillas y yo tengo la ilusión de continuar con la tradición aunque mi negocio destacará también por la elaboración de chorizos y salchichones todos en fresco», afirma Roberto. La producción semanal rondará los 1.500 kilos de fiambre de alta calidad.
La materia prima la adquirirá de Campofrío, toda ella procedente del cerdo, y la idea es que la fabricación se lleve a cabo durante tres días a la semana. El resto del tiempo lo dedicará a vender al pequeño comercio, nunca a grandes superficies. Toda ella se elaborará sin alérgenos ni conservantes. No utilizará lactosa ni azúcares, «algo muy común en los embutidos que uno puede encontrarse en los hipermercados», manifiesta.
Un joven de Cubo abrirá una fábrica de embutidos y un súperUn joven de Cubo abrirá una fábrica de embutidos y un súperEl tiempo dirá si resulta factible incorporar nuevos artículos curados del tipo lomo o panceta. Lo que si incluirá en su catálogo será la morcilla de verdura, no apta para vegetarianos ya que lleva sangre. Se diferencia de la típica burebana en que no se usa arroz, o en su caso, una proporción mínima. Sin embargo, el puerro y la cebolla son los ingredientes principales de un producto un tanto desconocido, con el que pretende ganar clientes que busquen lo diferente.
Abrirá negocio en localidades próximas a Vitoria y Logroño mientras que la provincia burgalesa queda totalmente descartada. «Aquí hay mucha competencia y considero que en el País Vasco y La Rioja tengo más posibilidades de destacar con mis embutidos. Además, estamos más vinculados a esas zonas ya que muchos de nuestros visitantes y vecinos de fin de semana proceden de allí», testifica.
La actividad comenzará en junio, pese a que en un principio se pretendía iniciar en Semana Santa. Para levantar el pabellón en el que se ubicará la pequeña factoría y el supermercado, el emprendedor ha invertido aproximadamente 250.000 euros. Espera recibir alguna ayuda por parte de las administraciones públicas y, en este caso, la Asociación para el Desarrollo Comarcal Bureba (Adeco Bureba) se ha encargado desde el principio de asesorarle sobre los pasos a seguir.
Según el futuro empresario, las instituciones ponen muchas trabas a la hora de ofrecer subvenciones a personas -sobre todo jóvenes- que pretenden abrir un negocio. «Cuesta mucho encontrar a una entidad que nos ayude con la financiación y la verdad que verse tan solo en una situación tan complicada echa bastante para atrás», declara.
ultramarinos. Urgencias, olvidos, antojos, comodidad o, simplemente, por rutina son algunos de los motivos que tiene una persona para comprar en el ultramarinos del pueblo. También es la tabla de salvación para muchos aquellos mayores o sin medios de locomoción que no pueden desplazarse a una localidad más grande y comprar a diario en un supermercado.
Durante los últimos tiempos, este tipo de tiendas y el comercio minorista en general no han vivido su mejor época. De hecho, en Cubo de Bureba, la última tienda la cerraron hace dos años.  Roberto ha pensado en sus vecinos y ha llegado a la conclusión que las cerca de 80 personas que residen a lo largo del año en el municipio necesitan de este servicio. Al igual que todos aquellos que habitan en las pequeñas localidades cercanas y no disponen de un local donde adquirir sus compras.
Por ello, se han reservado setenta metros cuadrados de la nave en la que se ubicará la fábrica para instalar el pequeño supermercado, en el que se podrán encontrar productos gastronómicos, de limpieza y de hogar. En un principio, el horario de apertura del local se establecerá por las mañanas de lunes a domingo y las tardes del viernes. Cubo conserva vida a diario y con estos servicios «intentamos mantener a la población y animar a foráneos a que nos visiten y disfruten del pueblo», afirma el regidor.