Arrestan al ladrón de las iglesias de Santa Águeda y Fuentecillas

I.E. / Burgos
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Se trata de M.A.R., de 27 años, que también es responsable de robar en las bodegas Salinas y Marcos, y en otros bares de la ciudad. Actuó acompañado por otros compinches

El ladrón entró en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en la noche del 13 al 14 de octubre. - Foto: Luis López Araico

La Policía Nacional ha detenido al individuo que este mes ha asaltado presuntamente dos iglesias de la ciudad para sustraer dinero y equipos informáticos. Se trata de M.A.R., de 27 años, que fue arrestado en principio por intentar robar en la bodega Salinas (situada en avenida Francisco Salinas). De hecho fue sorprendido in fraganti y, pese a que intentó huir de los agentes, éstos lograron darle caza. Las investigaciones de la Comisaría han permitido atribuirle, además, otros hechos delictivos de similar factura.
Es el ladrón que en la noche del 13 al 14 de octubre forzó presuntamente una ventana de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario (Fuentecillas) y se coló en los  salones para sustraer finalmente un ordenador y 100 euros de los cepillos. No entraron en la zona de culto, pero causaron «bastantes destrozos» en las salas destinadas a catequesis, porque derribaron cuatro puertas para acceder a otras tantas dependencias,  que «revolvieron para ver si encontraban algo de valor, sobre todo dinero», señala el párroco, Rafael Pérez. Avisó a la Policía Nacional, que acudió con la Brigada Científica para tomar huellas y buscar indicios sobre quién había podido ser el responsable.
M.A.R. no actúa solo, pero por el momento es al único del grupo al que ha podido capturar la Comisaría. Le imputa también el robo que se produjo en la iglesia de Santa Águeda en la madrugada del sábado 4 de octubre. Se quedó escondido dentro del templo y revolvió todo lo habido y por haber: cajones, despachos, almacenes y los cuatro cepillos. Sustrajo cerca de 1.000 euros (la ‘recaudación’ de varios días), pero no echaron en falta ninguna obra de valor artístico o religioso.
A pesar de la similitud de este asalto con el que tuvo lugar en la iglesia de San Cosme en el mes de abril de este año, la Policía considera que no se trata del mismo autor. Hay que recordar que los ladrones de la parroquia de la calle del Carmen se escondieron dentro y cuando el templo cerró por la tarde, un 2 de abril de 2014, se movieron a su antojo por el interior para forzar dos cepillos que contenían 200 euros. Destrozaron la cerradura de la sacristía y la pusieron patas arriba para sustraer un cáliz, un portaviáticos (bandeja para la comunión de los enfermos) y una crismera (que contiene los aceites para la unción). Carecían de valor histórico y económico, pues eran de cobre, pero eran los efectos que utilizaban para oficiar la misa y otros ritos.
El ladrón, que tiene varios antecedentes, es considerado también el culpable de varios robos de bares en la ciudad en las últimas semanas. Intentó hacerlo en la bodega Salinas, pero fue pillado mientras lo intentaba. Le requisaron un gato hidráulico. Y supuestamente también es el sospechoso de otro asalto en la Bodega Marcos, en el barrio San Pedro.