Las granjas porcinas crecen en 14.500 cerdos en solo un año

ADRIÁN DEL CAMPO
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La comarca ribereña es la segunda de la provincia donde más han subido estas explotaciones tras la zona del Arlanza, que suma únicamente 118 animales más. Zazuar es el pueblo con mayor incremento

Una de las granjas de cerdos de la provincia de Burgos. - Foto: Patricia

El crecimiento de las granjas de cerdos es uno de los temas más comentados y discutidos en las zonas rurales del país. La comodidad que ofrece este ganado, en comparación con otros animales que precisan mayores atenciones, y la demanda de su carne, los convierten en un campo de inversión atractivo. Esa atracción está teniendo unos efectos muy llamativos en el sur de Burgos. Las explotaciones porcinas de la Ribera del Duero han crecido en 14.540 cabezas de ganado en tan solo un año. Si en 2018 la comarca contaba con 85.376 cerdos (sumando hembras de cría y animales de cebo), en 2019 la cifra aumentó hasta los 99.916 gochos, un incremento del 17%. Estos datos devuelven al sur de Burgos a la tendencia que predomina en el conjunto de la nación, ya que en el balance anterior, de 2017 a 2018, la zona redujo su cabaña porcina en 2.300 animales (la gran mayoría hembras de cría).

Con los datos ya desgranados, la Ribera del Duero se convierte en la segunda comarca de toda la provincia que más ha visto incrementadas sus granjas de cerdos durante el último periodo del que ofrece datos la Junta de Castilla y León (de 2018 a 2019). Solo le supera el territorio del Arlanza, que sumó en el mismo tramo de tiempo 118 animales más. Aquí hay que matizar que la tierra de Lerma cuenta con la mayor cabaña porcina de Burgos, con 167.439 cabezas de ganado. Esto hace que el incremento experimentado en la Ribera sea más destacable ya que en términos globales es casi idéntico al del Arlanza pero en relativos supera con creces al correspondiente a la zona de Lerma. De esta forma, mientras en el Arlanza la cabaña porcina se incrementó un 9,6%, en la Ribera casi se dobló dicha relación al alcanzar una subida del 17%.

Si se habla del resto de comarcas de la provincia (tomando como referencia la división geográfica que hace la Consejería de Agricultura y Ganadería), todas quedan lejos del crecimiento experimentado por la Ribera y el Arlanza. A estas zonas les sigue la del Pisuerga, que aumentó su número de cerdos en 5.993 más, hasta alcanzar el total de 27.314. A continuación aparecen la Demanda, con 3.407 cabezas de ganado más, hasta llegar al total de 34.827; Bureba-Ebro, 1.469 gochos más, hasta los 2.828; y Merindades, 1.271 más, hasta los 2.759. Por su parte, la zona de Páramos no ha variado su número de animales, sigue con tan solo 52, y el territorio del Arlanzón rompe la tendencia mayoritaria al descender su cabaña porcina en 149 cabezas, eso sí, la bajada es de menos del 1% y deja el total en los 15.818 cerdos.

Respecto a la Ribera del Duero, hay que destacar que el notable aumento vivido entre 2018 y 2019 en sus granjas de gochos se centra en las explotaciones dedicadas a animales de cebo (engorde para su posterior venta). Estas granjas han incrementado su número de gorrinos en 11.984 y acumulan más de las tres cuartas partes del aumento global de la comarca. Mientras, las granjas dedicadas a hembras para cría han elevado su cantidad de animales en 2.556. Una subida mucho más contenida.

Por localidades, Zazuar es el municipio ribereño donde mayor ha sido el crecimiento de la cabaña porcina. Ha sumado 2.612 cerdos en solo un año y ya cuenta con un total de 3.362. La Vid también ha vivido un fuerte aumento y ha ganado 2.432 cabezas de ganado, hasta el global de 2.972. Fuentespina es el tercer pueblo con más crecimiento. Ha incorporado 2.210 animales a una cabaña total de 4.972. En términos absolutos, Aranda sigue siendo la población con más ganado porcino, tiene 11.367 animales. Aquí también destacan Milagros y Villalba, con casi 10.000 gochos cada municipio.

Nueva explotación de 3.000 cerdos en Peñaranda. La Junta de Castilla y León ha aprobado la declaración de impacto ambiental para la apertura de una explotación de ganado porcino de cebo en Peñaranda de Duero. Este documento da el visto bueno al proyecto promovido por Gabi y Toni S.L. en el municipio ribereño, que contará con una capacidad máxima de 3.066 gorrinos.  De hecho, es este punto, su amplio volumen de animales, el que obliga a contar con la declaración ambiental. La explotación ganadera se ubicará en el paraje de Carresteba y se adapta a todas la exigencias y normativas vigente.

Precisamente el Ayuntamiento de Peñaranda aprobó hace unas semanas una nueva ordenanza para regular las granjas de cerdos. En el texto se recogen diferentes limitaciones, como que las explotaciones no puedan estar a una distancia inferior a un kilómetro del casco urbano, la nueva granja estará a 1,4 km, o que no se puedan esparcir purines como fertilizante de junio a septiembre, algo que también se recoge en la declaración ambiental de la futura finca.

El objetivo del Ayuntamiento con esta nueva ordenanza es controlar la proliferación de las granjas porcinas. El proyecto explicado ya será el segundo de estas características en llegar al municipio en menos de dos años y se convertirá en la tercera explotación porcina de la localidad. Desde el consistorio tratan de controlar un posible crecimiento desmedido de estas industrias, así como sus efectos negativos para la llegada de visitantes. El proyecto de Peñaranda es seguir afianzándose como destino turístico y apostar por este sector.