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La campaña navideña frustra la previsión anual hostelera

B.G.R.
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Con más de un 60% de cancelaciones, el sector no logra acercarse a los niveles de 2019 tras un año marcado por las restricciones hasta el verano

El verano fue la época en la que mejor funcionó la hostelería. - Foto: Christian Castrillo

El cierre de interiores y la prohibición del consumo en barra marcaron buena parte de la actividad hostelera durante el primer semestre de 2021. Una vez levantadas las restricciones y eliminados los aforos, los empresarios se mostraron esperanzados al vivir un buen verano que les hacía percibir con optimismo el final del ejercicio. Depositaron su confianza en la campaña de Navidad, después de que en noviembre se produjeran las primeras cenas de empresa o amigos y algunos locales colgaran el cartel de completo, incluso en días laborables, con el libro de reservas lleno para buena parte del mes de diciembre.

Las previsiones se trastocaron con la llegada de la sexta ola y los contagios desbordados. «Han sido las peores Navidades de la historia», lamenta el presidente de la Federación de Hostelería, Fernando de la Varga, quien cifra en torno a un 60 o 70% el porcentaje de cancelaciones recibidas. Se anularon todas las celebraciones de grandes grupos, reduciéndose muy notablemente el número de comensales y de clientes en general, cuya afluencia ha bajado entre un 25 o un 30% en comparación con otras fechas de años anteriores, incluso el pasado, cuando, según añade, el movimiento fue mayor y no se podía consumir de pie.

Con todo ello, De la Varga calcula que la facturación de la campaña de Navidad se ha quedado un 50% por debajo de la de 2019, ejercicio a cuyos niveles pronosticaban llegar en verano. «Ha sido un año muy atípico, pero desde junio veíamos que podíamos alcanzar cierta normalidad, aunque solo hemos llegado el 75%», precisa, no sin detallar otras consecuencias de esta sexta ola.

Buena parte de los empresarios del sector son autónomos y muchos establecimientos se han visto obligados a cerrar al detectarse un positivo, mientras que en otros casos se han producido bajas por el mismo motivo entre la plantilla teniendo que reducirse horarios o aforo en los comedores al no tener suficiente personal para atender a los clientes. De la Varga precisa que esta situación ha frenado las contrataciones que tenía previsto el sector para la Navidad, sobre todo en el caso de extras para los dos fines de semana, el del 11 y el 18 de diciembre, además de las fechas más señaladas incluida la de Reyes, en los se preveía un lleno total en la restauración.

Al igual que en el sector de la hotelería, la hostelería fía la normalización para 2022, ya que la recuperación de las pérdidas tardará mucho más en el tiempo teniendo en cuenta, además, el «incremento de los gastos fijos y del coste de las mercancías». Denuncia que todavía algunas ayudas no han llegado, haciendo referencia a las de la Junta para la instalación de veladores, mientras que exige al Ayuntamiento «comunicación y diálogo» para poder organizar actividades de dinamización de la ciudad de forma conjunta. Para ello, confía en que el convenio de colaboración se renueve en este primer trimestre con el fin de planificar su programación para el presente ejercicio, en la que se prevén al menos cuatro o cinco «grandes eventos».