Cambian por otros más modernos 5 radares de aviso

C.M.
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Los nuevos cuentan con tecnología digital que permite recoger una mayor información

Uno de los ubicados en la calle Averroes se encontraba muy dañado. - Foto: Alberto Rodrigo

El área de Tráfico municipal debe combinar el cambio de las señales que regulan el cambio de la velocidad en la ciudad como consecuencia de la nueva Ordenanza de Movilidad con el trabajo habitual de renovación y modernización. 

En esta ocasión le ha toca el turno a los radares medidores de velocidad, aquellos que se ubican en zonas de la ciudad con mayor afluencia de peatones, fundamentalmente por el hecho de estar próximas a centros escolares. Con ellos se intenta disuadir a los conductores de que pisen el acelerador. 

Los técnicos de Etralux, la empresa que se encarga del mantenimiento del tráfico, desmontaron la semana pasada los ubicados en la calle Averroes (Gamonal Norte) pero con anterioridad se ha hecho lo propio con el de las calles Vicente Aleixandre, Pozanos y otro en la calle Juan de Ayolas.

El jefe de Tráfico, Ángel Barrio, asegura que uno de los dos instalados en la calle Averroes tenía todo el circuito quemado y el otro presentaba una avería que ya no se podía arreglar, además el vinilo externo estaba roto. "Llevan colocados muchos años, algunos 17, y la tecnología de este tipo de radares preventivos ha evolucionado mucho. Tienen otra imagen y el software permite obtener muchos más datos sobre la velocidad y el paso de los vehículos", asegura.

Gracias a sus datos, el área de Tráfico puede hacer estadísticas sobre las velocidades de paso y porcentajes de vehículos que superan la permitida.

Los nuevos radares preventivos son de un menor tamaño, el recuadro que refleja la velocidad de paso de los vehículos es mayor y la señal de límite de velocidad no es analógica sino digital, de modo que es más fácil cambiarlo en aquellas calles de un carril por sentido cuya velocidad límite se reducirá de 50 kilómetros a la hora a 30, una vez que entre en vigor este extremo de la nueva Ordenanza de Movilidad. En los que no se cambie el modelo porque funcionan se colocará un vinilo que sustituya el 50 por el 30.

Los radares medidores de velocidad están repartidos por toda la ciudad. Se han instalado en calles largas, en las que hay gran afluencia de tráfico y numerosos pasos de peatones con el objetivo de que los conductores reduzcan la velocidad o hay centros educativos (colegios o institutos) con grandes aglomeraciones, especialmente a las entradas y salidas. Por ejemplo, en la  Victoria Balfé, avenida de la Independencia, en la barriada San Juan Bautista, Arlés o paseo de los Pisones, entre otros.