Una bruja en el universo gótico

I.L.H.
-

Alfonso Boix, experto en el 'Cantar de mío Cid', publica junto a Eva Lara Alberola la primera traducción al castellano de 'La bruja de Ravensworth', novela de George Brewer que adapta el personaje de cuento al género del terror

Eva Lara Alberola es una erudita en temas de brujería y el hallazgo de esta novela es fruto de sus investigaciones. El filólogo Alfonso Boix se ha encargado de la traducción.

Es fea y vieja, vive en una mísera cabaña y personifica la maldad. Es una bruja de tomo y lomo, pero no está dentro de ningún cuento si no que protagoniza una novela gótica, algo inusual en el género de terror y horror. Eva Lara Alberola, experta en este tipo de personajes vinculado al folclore, la historia, la tradición o la literatura, encontró La bruja de Ranvensworth, de George Brewer, buscando brujería en las novelas. En el libro del autor británico la amiga de pócimas y engaños no solo se adapta a los tiempos para salirse del cuento sino que protagoniza una potente historia con un final espectacular, ateniéndonos al contenido y al teatral modo de presentarlo, como apuntan los autores de la edición.

Así lo ve Alfonso Boix, filólogo especialista en literatura medieval y sobre todo en el Cantar de mío Cid, que se ha encargado de la traducción. «Es una novela muy divertida con momentos de auténtico terror. Están presentes todos los ingredientes del género, los malos malísimos, las damas desvalidas... y descripciones truculentas que se acercan a lo gore. Pero como alterna el horror con el humor alivia su lectura y entretiene», apunta.

Que el libro no se haya traducido antes al castellano no tiene una explicación clara. Boix intuye que haya sido precisamente porque lo protagonice una bruja lo que haya desmerecido su atención. La vieja malvada vuelve a ser relegada, como su propio estereotipo de mala del cuento. «Sin embargo tiene un mensaje feminista potentísimo, que no debemos desvelar porque estropearíamos el desenlace».

Además de hallar el libro y rescatarlo para los lectores hispanohablantes, la hazaña de Boix y Alberola ha sido su traducción, que ha llevado tres años de trabajo. «Ha sido complicadísimo porque el autor era un erudito en el uso del lenguaje y, como la novela está ambientada en la Edad Media, echa mano de términos afrancesados para los que necesitaba remitirme al origen etimológico porque lo utilizaba con significados antiguos.

La publicación de Siruela corresponde a la segunda edición del libro, la de 1842, que corrige algunas cosas del publicado en 1808. Los autores desconocen si fue una edición que dejó preparada Brewer antes de morir o intervino otra persona, porque el escritor hijo de un experto en arte y autor de obras teatrales (de ahí la escenificación del desenlace) murió en 1816.

De todos estos detalles y de la propia demoníaca trama habló ayer por la tarde Boix en Instagram, de la mano del MEH, la librería Luz y Vida y la editorial Siruela.