¡Olvídate de la corbata!

María Muñoz (EFE)
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¡Olvídate de la corbata!

El Día del Padre nos pilla este año aislados en casa, pero celebrarlo de una forma especial es posible si se piensa en distintas opciones que parten de un punto esencial que muchas veces cae en el olvido y puede ser mejor regalo que la típica corbata: disfrutar del tiempo juntos agudizando el ingenio.
El frenético día a día y la rutina habitual suelen ser las principales causantes de que los hijos opten por regalos materiales para celebrar el Día del Padre. Pero, ante el parón necesario en casa a causa del coronavirus, la oportunidad para regalar tiempo junto a los seres queridos -casi siempre, un bien escaso-, es la mejor de las opciones.
"Existen diferentes mecanismos en la psicología que explican que las experiencias otorgan una mayor satisfacción que una prenda de ropa, un aparato tecnológico o unas zapatillas deportivas»" explica en una de sus publicaciones el psicólogo social Amit Kumar, de la Universidad de Chicago (EEUU).
De modo que nada más fácil de cumplir (ni más barato). Proponemos algunas alternativas para esta celebración familiar que puede convertirse en una jornada inolvidable en casa.
Disfrutar de buena música en compañía sin los problemas que acompañan a los conciertos en vivo es una de las ventajas de los diferentes conciertos en directo que se pueden ver en las pantallas de que se disponga en casa. Una opción perfecta es apagar las luces y escuchar alguno de esos conciertos que los artistas están regalando estos días para ayudar a pasar el aislamiento y que contagian adrenalina y vibraciones positivas. 
Empezar el día con fuerzas y optimismo es siempre mucho más sencillo cuando uno se siente cuidado y querido y, además, se alimenta bien. Por eso, un gesto tan simple como llevar el desayuno a la cama a los padres en su día es una opción fácil de preparar en cualquier hogar que ayuda a enfrentar la jornada con otra energía.
Luz tenue, algunas velas, un baño relajante con espuma -este día, de manera excepcional, por aquello del consumo responsable- y música de fondo destinada a crear un ambiente de lo más tranquilo y relajado, es sinónimo de regalar un rato de relax que seguro que los padres agradecen.