Vox podría facilitar la futura Ordenanza de Movilidad

J.M.
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La formación de derechas podría abstenerse y ser decisiva ante la indefinición de Cs, cuyo voto es una incógnita. Quiere que el bulevar no se limite a 30 kilómetros/hora

La Ordenanza se someterá a su votación definitiva en el Pleno del 20 de diciembre. - Foto: Alberto Rodrigo

Al igual que sucedió en el Pleno de investidura, Vox se podría convertir de nuevo en aliado involuntario del PSOE y facilitar la aprobación de la Ordenanza de Movilidad, cuyo dictamen será sometido hoy a votación en una reunión del consejo de administración del Samyt. Los dos corporativos de la formación de derechas, Ángel Martín y Fernando Martínez-Acitores, reconocieron ayer que su partido está «más cerca de la abstención que del no» y eso, a efectos prácticos, podría suponer que los votos de Cs, que se mueve en la indefinición y que el pasado jueves amenazó con no secundar el texto, ya no serían decisivos.

De hacerse realidad la abstención de Vox, todo indica que la ordenanza podría contar con los 5 votos a favor del PSOE y Podemos. El PP y Cs, en el caso de que se opongan, sumarían también otros 5, pero el voto de calidad del presidente del consejo, el socialista Josué Temiño, sería suficiente para sacar adelante el texto.

Martínez-Acitores relataba que seguramente su voto se decidirá en el propio consejo, en el que plantearán que el bulevar se excluya de las vías a las que se limitará la velocidad a 30 kilómetros por hora. Y también quieren conocer el impacto que este tipo de carriles puede tener en las frecuencias de los autobuses urbanos.

Lo cierto es que en Vox se recibió muy bien que el PSOE accediera a que los patinetes eléctricos de tipo B pudieran circular por las áreas de tráfico restringido y por los carriles de bici. Porque si bien fue Cs quien impuso esta medida (aunque después cambió de opinión), fue Martínez-Acitores el primero que reclamó el malestar de este colectivo.

También ayer el concejal de Movilidad, Josué Temiño, mantuvo un encuentro con el Grupo Municipal de Cs para intentar salvar la Ordenanza. Una reunión que no fue demasiado útil y no porque las posturas estuvieran muy distanciadas, sino porque al término de la misma nadie sabía lo que votará hoy la formación naranja en el consejo de administración del Samyt. Ni siquiera los propios ediles de Ciudadanos, que se reunieron entre ellos a última hora de la tarde para tratar de consensuar una postura y no quisieron desvelar cómo se posicionarán.

Cs se enfrentaba a un dilema ya que a mediados de noviembre hacía suya una ordenanza que reconocía que tenía «muy buena pinta» y se arrogaba un papel «decisivo» para poder sacarla adelante.

Cuando parecía que todo estaba encaminado, la formación naranja hacía una última exigencia al imponer que los patinetes de tipo B pudieran circular por las áreas de tráfico restringido. Superado el que parecía el último escollo para el equipo de Gobierno, el pasado jueves Cs sorprendía con una rueda de prensa en la que cambiaba radicalmente su postura. No solo entendía ya que no podían circular por el centro histórico estos patinetes (salvo por la calzada), sino que defendía que tampoco lo hicieran los de nivel A ni las bicicletas.