Una jornada bronca, literaria y con la vista en el futuro

SPC
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Una jornada bronca, literaria y con la vista en el futuro

Castilla y León elige a su séptimo presidente de la Junta en un ambiente de esperanza para la "legislatura del cambio"

Punto y seguido. Cuatro años y una semana después las Cortes de Castilla y León volvieron hoy a asistir a uno de los momentos más importantes de la vida democrática de una tierra, el debate de investidura del que salió elegido el que será el séptimo presidente del Ejecutivo, Alfonso Fernández Mañueco, en un ambiente de ilusión y esperanza que abría la puerta a una legislatura para el cambio, y para la estabilidad política de esta tierra.

Fue un día de estrenos, pero también de despedidas, entre ellas la del presidente Juan Vicente Herrera, quien tras 18 años dijo sentirse “extremadamente feliz” por este gobierno de coalición que ya arranca, y que comienza a convertirse es un denominador común del Occidente democrático. También, por ceder el testigo a un “directo amigo y colaborador” a quien le deseó suerte. Por que de su suerte dependerá el futuro de una Comunidad en la que “lo mejor está por llegar”, y para lo que siempre ha intentado lo mejor.

El minuto gris de la jornada lo marcó el minuto de silencio con que arrancó el pleno en recuerdo a Mónica, la joven asesinada este lunes a manos de su expareja, en Salas de los Infantes (Burgos). Una lacra para la que también hoy se renovó el compromiso de combatir con el fin de que no haya una víctima más. “Un bloque crucial en mi política será la igualdad entre mujeres y hombres y la lucha contra la violencia de género”, advirtió Fernández Mañueco.

El debate comenzó con puntualidad británica, unos minutos después de las 11 horas. En la tribuna de invitados no faltaron Fina, Ana y María Loreto, las tres mujeres de la vida de un presidente que entregó a su hija menor el mejor regalo de cumpleaños, el del compromiso de hacer de esta, su tierra, la mejor Castilla y León posible, y todo desde el diálogo, la acción y el esfuerzo. “Vengo con los brazos abiertos, la camisa remangada y las manos tendidas con un espíritu de concordia para hacer de esta tierra la mejor del mundo”. El regalo tuvo tintes también de uno de los hijos adoptivos de Salamanca, Miguel de Unamuno, con una de las citas con las que más se identifica el presidente electo: “Procuremos ser más padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”.

Un Tudanca duro y dolido

La jornada vespertina comenzó acalorada, con un Luis Tudanca que se sentía dolido por no gobernar después de ganar las elecciones. Lo demostró con un discurso duro, en el que denunció “la traición” a la palabra dada por el líder de Cs, Francisco Igea. No obstante, confió en el futuro: “Sigo creyendo en la política, sigo creyendo en Castilla y León. Con su traición sólo han retrasado lo inevitable. Castilla y León tendrá más pronto que tarde un gobierno decente”, ante lo que se levantó la bancada socialista para envolverle en un caluroso aplauso.

Referencias literarias

El turno del más mixto de los grupos lo abrió el portavoz y procurador de Podemos, Pablo Fernández, quien auguró una moción de censura y criticó la “degeneración” y citó a Julio César: “¿Tú también, Igea?”. Mañueco lo invitó a serenarse y dejar a un lado su política de “aspavientos”. También el 'leonesista' reiteró sus críticas sobre el modelo de la Comunidad y las políticas para el oeste.

El presidente de las Cortes se olvidó de darle el turno de dúplica a Fernández Mañueco, quien lo reclamó y tomó la palabra. A continuación, el parlamentario de Vox Jesús García-Conde tomó la palabra y, después, le siguió el procurador de Por Ávila Pedro Pascual, ambos nuevos en la cámara.

Igea hizo pedagogía del acuerdo de gobernabilidad, y si Mañueco y Pablo Fernández parafrasearon por la mañana a Unamuno, Igea recurrió a Miguel Delibes, y a uno de sus libros más conocidos, ‘El Camino’. “Las cosas podrían haber acaecido de cualquier otra manera y sin embargo sucedieron así”, con un pacto PP-Cs, aunque a algunos les hubiera gustado “un candidato rojo sobre fondo gris”. “Para eso hubieran tenido que leer ustedes’El hereje’ en su Ejecutiva”, les dijo a los socialistas.

Respaldo

La jornada fue seguida desde la tribuna por los representantes de las instituciones propias, el presidente del Consejo Económico y Social, Germán Barrios; Consejo de Cuentas, Mario Amilivia, y Consultivo, Agustín Sánchez de la Vega, así como por el Procurador del Común, Tomás Quintana. También, asistió el último presidente de las Cortes, Ángel Ibáñez, y  la delegada del Gobierno, Mercedes Martín.

Tampoco faltaron a la cita los secretarios generales de CCOO y UGT, Vicente Andrés y Faustino Temprano; el secretario general de Cecales, David Esteban; el alcalde del Ayuntamiento de Salamanca, Carlos García Carbayo; el presidente de la Diputación salmantina, Javier Iglesias; la de Palencia, Ángeles Armisén, y el de Valladolid, Conrado Íscar; así como el ex alcalde de León, Antonio Silván; diputados nacionales de la actual legislatura, como las ‘populares’ Alicia García y Milagros Marcos; de la formación naranja, como Soraya Mayo, Justo Fernández y José Antonio Bartolomé, entre otros procuradores de la pasada legislatura. También siguió el debate por la tarde el secretario nacional de Acción Institucional de Ciudadanos, José María Espejo, uno de los responsables del pacto.