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Tres meses de espera para un plantón

F. TRESPADERNE
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El alcalde de Huerta de Arriba lleva desde septiembre intentando celebrar el pleno ordinario trimestral al que está obligado por ley, pero el secretario no acude en la fecha y hora fijada

El alcalde, Gabriel García herbosa, solicita a los presidentes de la Junta y de la Diputación que busquen una solución. - Foto: F2estudio

La pugna que mantiene la Corporación municipal de Huerta de Arriba con el secretario municipal, que comparte con el Ayuntamiento del Valle de Valdelaguna, sigue generando situaciones esperpénticas y que conducen irremediablemente a la paralización casi total del municipio. El último episodio ha sido la incomparecencia del secretario al pleno ordinario trimestral, obligatorio por ley y convocado por el alcalde Gabriel García Herbosa, que no se pudo celebrar ni en la fecha y hora fijadas ni tampoco en la segunda convocatoria 48 horas después.

«El mensaje que ha llegado a los vecinos presentes en el salón de plenos es que en este pueblo se hace lo que diga, cuando diga y como diga el secretario», asegura el alcalde, acostumbrado a lidiar con este funcionario desde que se reincorporó el año pasado a su puesto, tras una sentencia judicial, y con las administraciones para que resuelvan esta situación «bochornosa».

El regidor, en previsión de posibles complicaciones, comenzó a preparar este pleno en septiembre solicitando al Servicio de Asesoramiento a Municipios (Sajuma) de la Diputación la designación de un asesor legal para preparar el pleno ordinario. En octubre requirió de nuevo sus servicios para garantizar la celebración de la sesión plenaria el día diez de este mes de diciembre. El pasado día tres, en persona y con dos testigos, el alcalde notificó al secretario la convocatoria del pleno y volvió a solicitar a la institución provincial un secretario circunstancial para garantizar la celebración de la sesión, tanto en la primera convocatoria como a las 48 horas, es decir el lunes. «Lo más bochornoso es que el secretario estaba a la misma atendiendo en el otro ayuntamiento de la agrupación (Valle de Valdelaguna), afirma García Herbosa, quien tuvo que calmar los ánimos de los vecinos. «Tuve que frenar los impulsos viscerales que me transmitieron para resolver el asunto», apunta el alcalde, quien requiere de «la ayuda de las instituciones supramunicipales». 

García Herbosa se ha dirigido por escrito a los presidentes de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y de la Diputación, César Rico, «para que apliquen una solución extraordinaria y provisional con el fin de que las labores de secretaría de Huerta de Arriba sean atendidas adecuadamente».