UCCL propone química y quemas controladas contralos topillos

N.M.J. (Ical)
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Susana Pardo reclama una ley de fauna salvaje que regule medidas para hacer frente a las superpoblaciones de animales salvajes

UCCL propone química y quemas controladas contralos topillos - Foto: Jonathan Tajes

La presidenta de la organización agraria Unión de Campesinos (UCCL) de Burgos, Susana Pardo, advirtió hoy de la plaga de topillos que está afectando a gran parte de la Comunidad de Castilla y León y precisó que en la provincia burgalesa es un problema que está siendo “preocupante”, por lo que pidió a la Junta que se tomen más medidas para frenar este avance, como el uso de herramientas químicas y la quema de rastrojos controlada.

La presidenta de la organización agraria presentó hoy durante una rueda de prensa en la sede de UCCL en Burgos, los principales problemas que están sufriendo los agricultores por el creciente aumento de topillos en la provincia burgalesa, así como de las dificultades generadas por la fauna silvestre, solicitando a la Junta de Castilla y León más medidas para pararlo en la zona burgalesa.

Durante su intervención, la presidenta explicó que el problema de los topillos no afecta únicamente a los agricultores y a sus cultivos, sino que también se trata de un problema sanitario debido a la enfermedad de la tuleramia. “Se han muerto mucho en ríos y las aguas acaban siendo infectadas”, advirtió Pardo.

“De momento no es muy alarmante”, afirmó, pero sin embargo piden que haya “más prevención” antes de que la situación vaya a más. Por ese motivo solicitan a la Junta que las medidas de prevención se extiendan en toda la provincia de Burgos, y que “de manera controlada y excepcional” se lleve a cabo una quema de rastrojos.

Otra de las soluciones que plantean es que se utilicen herramientas químicas para controlar el aumento de esta especie, puesto que, tal y como señaló uno de los miembros de UCCL Burgos, Juan José García, “se han duplicado los topillos en lo que llevamos de año”, y actualmente se están extendiendo por la zona de Arlanzón y el norte de Burgos. En este punto, Pardo recordó que esta especie solo tarda tres semanas en reproducirse, por lo que “es un descontrol”, recalcó.

Asimismo, indicó que también afecta de manera considerable a los cultivos, puesto que se alimentan de ellos y al año siguiente ese cultivo no dará frutos, vaticinando que habrá un 20 o 30 por ciento de producción menos de alfalfa el año que viene debido a esta situación.

El riesgo de la fauna silvestre

Por otro lado, en relación a la fauna silvestre, la presidenta de la organización explicó que existen problemas con varias especies, como pueden ser los conejos, los corzos, los lobos y los jabalís. En relación a los conejos, Pardo señaló que existe un superpoblación en los campos burgaleses, y afirmó que “por mucho que se cace, los cazadores no pueden con tantos” , por lo que solicitó a la Administración ayuda en aquellas zonas donde “no llegan los cazadores”.

Otro de los temas que trató fue el aumento de corzos , debido a que hay mucho alimentos, por lo que “están teniendo trillizos”, indicó Pardo, por lo que están suponiendo una plaga para los campos burgaleses y los cultivos. Asimismo, en referencia al lobo señaló que está siendo un problema especialmente en el norte de Burgos, puesto que se están dando bastantes casos de ataques, que están provocando daños en los ganados, y que incluso llevan a muchos ganaderos a “querer abandonar”, dijo.

Los jabalís están siendo otro de los quebraderos de cabeza de los agricultores y ganaderos, puesto que están afectando a algunos cultivos, como los guisantes, la alfalfa y las patatas. Además, informó de que los jabalís, los corzos y los conejos están provocando muchos accidentes en las carreteras, y recordó que el corzo es un animal que transmite también enfermedades, puesto que están “llenos de sarna, gusanos y garrapatas”.

Por todo esto, desde UCCL Burgos piden a la Junta de la Comunidad una ley de fauna salvaje, que “controle estas medidas”, subrayando que “no se puede dejar todo a los cazadores” , y afirmando que estas situaciones están “afectando bastante a la agricultura y ganadería”. En este punto, señaló que sería necesario llevar primero un control de cuántos animales hay, y una vez se sepa si se trata de una superpoblación o una plaga, que se lleve a cabo “un plan para poder controlarlo”, concluyó Pardo.