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Sodesa renuncia a Burgos y Calnort crecerá en su parcela

L.M.
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La guipuzcoana adquirió terrenos en Villalonquéjar IV en 2019 para una fábrica de envases para huevos

La parcela de Sodesa, que solo está vallada, está situada junto a la primera ampliación de Calnort. - Foto: Jesús J. Matías

La aventura de la firma guipuzcoana Sodesa en Burgos arrancó en abril de 2019. Por aquél entonces el fabricante de envases de plástico para huevos adquirió por medio millón de euros una parcela en la calle Alfoz de Bricia. Sin embargo, todos sus avances en Villalonquéjar IV se han quedado en el cercado del terreno. Fuentes de la compañía reconocieron el verano pasado a este periódico que su llegada estaba «paralizada y sin plazo de ejecución».

Es ahora, tres primaveras después, cuando se ha formalizado la venta del terreno a su vecina Calnort (Caldos del Norte). La compañía burgalesa, que elabora productos deshidratados como caldos en polvo o pastillas de caldo, fue una de las primeras en instalarse en la última ampliación del polígono. Hace 9 años empezó a producir, mientras que en 2019 ampliaron sus dependencias con una segunda nave.

La compra de la parcela anexa a su recinto no supone, según aseguran desde Calnort, que estén barajando una nueva ampliación, pero sí dejan claro que los más de 10.000 metros cuadrados se emplearán «más adelante» para continuar creciendo. «No descartamos ir a más y siempre viene bien poder hacerlo cerca», aseguran.

Caldos del Norte nació en la década de los años 70 en Burgos, especializada en la elaboración de caldos y sopas para el sector HoReCa (hoteles, restaurantes y cafeterías) dentro del territorio nacional. En los 80 incorporaron nuevas líneas de producción y empezaron a trabajar con el sector de la alimentación, principalmente a través de las pastillas de caldo. África y Rusia fueron los dos primeros mercados a los que llegaron en los 90.

Con el cambio de siglo incorporaron nueva maquinaria con la que fabricaron para marcas privadas. De la calle Condado de Treviño de Villalonquéjar, en pleno corazón industrial de la capital, se mudaron en 2013 a la última de sus ampliaciones. En ellas invirtieron 4 millones para levantar una nueva planta de elaboración.

Por su parte Sodesa es un grupo guipuzcoano surgido en 1974. Según el portal online especializado Infocif, cuenta con cerca de medio centenar de trabajadores y sus ingresos en 2018 ascendieron hasta los 15,8 millones de euros. Su origen se remonta a la iniciativa de un grupo de avicultores que, hartos de importar los envases con los que comercializaban sus productos, decidieron producirlos ellos mismos. Adquirieron maquinaria de última generación y crearon los primeros elementos con sello propio.