La mitad de las multas a extranjeros son de franceses

F.L.D.
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En 2019, los conductores galos acumularon 4.731 denuncias en la provincia de Burgos, la mayoría por exceso de velocidad. El índice de cobro es alto

En Francia los límites de velocidad son diferentes. - Foto: Jesús J. Matías

Hace unos años, entre los conductores existía una sensación de impunidad cada vez que cruzaban la frontera de sus respectivos países. En una provincia como la de Burgos, que cuenta con casi 1.000 kilómetros de carreteras por las que transitan ciudadanos de muchos países, es bastante común ver cómo vehículos con matrícula extranjera tienden a pisar el acelerador más de la cuenta. Aunque el número de infracciones sigue siendo elevado, desde que en 2015 el Parlamento Europeo pusiera en marcha el programa Eucaris para facilitar el intercambio fronterizo de información en materia de seguridad vial, las denuncias han caído ligeramente porque incumplir la norma se paga. Sino que se lo digan a los franceses, que son los foráneos más multados a su paso por nuestro territorio. De hecho, acumulan más de la mitad de las sanciones. Saben, además, que con este sistema de colaboración las penalizaciones llegan al buzón y no se queda en el limbo, como ocurría antaño. 

Según los datos facilitados por la Dirección General de Tráfico, el pasado año se tramitaron 8.934 denuncias de las cuáles 4.731 fueron impuestas a conductores galos. Los segundos a los que más se sanciona es a los belgas, con 1.159, seguidos de los holandeses, con 1.066. La razón de estas cifras entra dentro de la lógica, tal y como explica el jefe provincial, Raúl Galán, ya que "los que más cometen infracciones son los que más circulan por nuestras carreteras". También tiene sentido que la época del año en la que se ‘caza’ a más infractores foráneos es en verano, cuando hay más tráfico de vehículos por las vacaciones. 

Puntualiza que otros ciudadanos a los que se sanciona con frecuencia son los portugueses, ya que también transitan con gran asiduidad por la provincia. No obstante, explica que no han aparecido en los primeros puestos del ránking hasta los dos últimos años porque no entraron en el sistema Eucaris hasta finales de 2017. Así, ya en 2018 se situaron en la tercera posición y el pasado ejercicio acumularon más de 400 denuncias y se situaron los quintos de la lista. 

"Las sanciones son bastante proporcionales  a la intensidad con la que pasan por nuestras carreteras los ciudadanos de estos países", señala el jefe provincial de tráfico, pero matiza, "antes había una ventana a la impunidad y muchos conductores lo sabían". Es por eso que, como es lógico, la mayoría de las infracciones son por exceso de velocidad, tanto en autovías como en carreteras convencionales. "Cuando tu viajas en verano y ves muchas matrículas extranjeras sueles notar cómo le pisan algo más que el resto", incide. 

Con el acuerdo europeo para facilitar el trasvase de información, esa ventana a la impunidad se ha comenzado a cerrar. A este respecto, Raúl Galán reconoce que antes "la sensación era de que la multa no iba a llegar, pero cuando los infractores han empezado a recibir cartas se han concienciado. Si conseguimos con eso una circulación más segura bajaremos accidentes".   

Otra de las razones que llevan a algunos conductores a infringir la norma es su desconocimiento. En Francia, por ejemplo, el límite máximo permitido es mayor y en Alemania directamente no existe, aunque para Galán no debería ser una excusa. "En todos los pasos fronterizos hay señales de cuáles son las velocidades según el tipo de vía y en cada intersección también hay vinilos informativos", sentencia.