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Ir de compras solidarias

S.F.L.
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Los voluntarios de Cáritas Briviesca habilitan un espacio como rastrillo, en el que pueden adquirir todo tipo de artículos para el hogar a precios más que razonables. Pese a las restricciones, la inauguración ha resultado todo un éxito

El rastrillo permanecerá abierto a diario hasta el 11 de agosto. - Foto: S.F.L.

A falta de más de diez minutos para que las agujas del reloj marcasen las 11, en la calle Santa María Encimera de Briviesca se había formado una gran cola de gente. Los turistas que por allí pasaban miraban extrañados, e incluso los más atrevidos preguntaban cual era el motivo de la espera de tantas personas. La respuesta solo podía ser una: el rastrillo solidario de Cáritas abrió sus puertas.

Una cita incondicional para muchos burebanos que tras dos años de espera como consecuencia de la pandemia, llegaban ayer en masa al local con cartera y bolsa en mano dispuestos a comprar y a la vez conseguir fondos para ayudar a quienes más lo necesitan en la ciudad. Las voluntarias de la organización religiosa, ilusionadas por la buena acogida, no pararon de atender a los clientes.

«Aquí puedes encontrar un poco de todo», explica una de ellas a Margarita, que se fue del rastrillo con un exprimidor de lechuga, varios marcos de fotos, un cuenco y un coche de juguete para su nieto por 10 euros. «La mayor parte de las cosas que compro no las necesito pero me gusta ayudar y hacer gasto», asegura. Por contra, su amiga Pilar confiesa que ha encontrado «verdaderos chollos» y artículos muy interesantes incluso sin estrenar. «Hay gente que compra figuritas o adornos, yo no porque solo cogen polvo. Me decanto más por el menaje para el hogar», añade.

En el local se puede encontrar de casi todo, desde libros y películas, hasta cubiertos, utensilios para el baño o artículos de electrónica. «La ropa y los complementos se pueden adquirir en la tienda que abrimos hace dos años», recuerda Aurora, una de las organizadoras. Los interesados pueden pasarse los lunes y viernes, entre las 11:30 y las13:30 horas, y el miércoles de 17:30 a 19:30 durante todo el año. Sin embargo, el rastrillo solidario solo permanecerá abierto hasta el 11 de agosto.

La generosidad de los briviescanos nunca ha cesado y desde Cáritas declaran que los vecinos continúan aportando cosas para su venta y otros comprando artículos a precios más que razonables. «Hay cosas desde un euro hasta los 10 o 15. Todo lo que sea recaudar para los que más lo necesitan es estupendo y aunque no siempre me hagan falta las ‘pijadillas’ que me llevo, sé que el dinero que aquí dejo viene muy bien para facilitar la vida de otras personas», expone Carlos. El primer día de venta no fue ido nada mal y las encargadas de gestionar el rastrillo confían en recaudar un «buen pellizco».