Burgos, tercera provincia industrial de España

G.A.
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Burgos, tercera provincia industrial de España - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

Julio, con la crisis del diésel, marca un punto inflexión a peor en el comportamiento del empleo y las exportaciones, pese a ello se cierra un año calificado como «bueno» en el que el PIBde la economía local crecerá en torno al 2%

Pese a la inopinada crisis del diésel, la creciente inestabilidad geopolítica con la irrupción de los populismos, las tensiones en los mercados mundiales, el fin de los estímulos monetarios, el incremento del precio del petróleo o las incertidumbres que genera un proceso tan rupturista como un Brexit duro, Burgos siguió creciendo en 2018, especialmente durante el primer semestre, y terminará firmando un año calificado como «positivo» para su economía, que ya da por superados los coletazos de las recesiones de la última década. Si se observa la botella medio llena, en los últimos doce meses se ha consolidado como la tercera provincia industrial de España, entre los primeros puestos entre las que sufren menos desempleo y las buenas cosechas de cereal y uva han venido a reforzar el balance; si se observa la botella medio vacía, el mes de julio marcó el inicio de un cambio de tendencia a la baja en el mercado laboral, en el fluctuante comercio exterior y en la carga de trabajo de la empresa local. La ralentización del motor a la que parece que nos abocamos ensombrece las perspectivas de 2019...
No hay unanimidad al valorar un año partido por la mitad: optimismo y preocupación se mezclan a partes iguales. Tranquiliza que más del 30% PIBprovincial descanse sobre la base sólida de la industria, en niveles muy parecidos a los de Álava y Navarra. Es un sector puntero que además da empleo de calidad al 25% de la masa de asalariados local. Sin embargo, esa misma industria -la vinculada al sector de la automoción especialmente- es la que ha empezado a dar síntomas de cambio, al convertirse el blanco de todas las incertidumbres generadas por la crisis del diésel antes del verano, lo que ha obligado a un cambio de marcha en estas empresas, que se han visto abocadas a paralizar la contratación temporal e incluso han llegado a activar procesos de ERE, aunque finalmente se han suplido con acuerdos entre empresa y trabajadores. Muchas factorías intentan ahora contener una incipiente crisis de puertas para adentro...
«La industria ha tenido un buen comportamiento a pesar de los bandazos del Gobierno en temas tan sensibles como el automóvil. Las plantas de montaje han estado diez días paradas por la penalización de los motores diésel o los anuncios de que solo los híbridos y eléctricos podrán entrar al centro de las capitales... Todo ha sido un absurdo que ha generado incertidumbre y lastrado el crecimiento», opina el decano del Colegio de Economistas, Carlos Alonso de Linaje, que esta próxima semana presentará el ya tradicional Informe de la Economía Provincial de 2018.

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