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Murillo exige más títulos sanitarios y una financiación «equitativa»

B.G.R. / Burgos
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El rector de la Universidad de Burgos subraya que la «debilidad» de la oferta de estudios de Ciencias de la Salud es uno de los «principales problemas de la institución». El consejero de Educación avanza que estudiará la petición

Alfonso Murillo (centro), junto a Juan José Mateos (a su derecha), presidió el acto oficial de arranque del curso, que se celebró en el Aula Magna del Hospital del Rey. - Foto: Luis López Araico

 
«Me agrada que los rectores en sus discursos nos pongan sobre la mesa los problemas que tienen; no venimos a recibir halagos sino a entender el sistema universitario», aseguró ayer el consejero de Educación, Juan José Mateos. Pues bien, las dos principales reivindicaciones que expuso ayer el máximo responsable de la UBU, Alfonso Murillo, fueron la «deficiente» financiación y el «desequilibrio» en algunas ramas de estudio como la de Ciencias de la Salud.
«Se trata de uno de los principales problemas de la institución y seguimos planteando la necesidad de solucionarlo», manifestó en referencia a la necesidad de incorporar títulos sanitarios, entre los que siempre ha citado los de Medicina, Fisioterapia y Farmacia. En este punto, reclamó un apoyo «explícito» del Gobierno autonómico para avanzar en la apuesta de la Universidad en esa rama de estudios a raíz de la creación de la Facultad de Ciencias de la Salud.
El consejero de Educación recogió las palabras del rector y mostró su disposición a estudiar el «problema planteado», si bien remarcó que serán las necesidades de los «ciudadanos» las que determinarán la implantación de nuevas titulaciones. «Tenemos que analizar un mapa de estudios tanto con la UBU como con el conjunto de la región», manifestó, no sin antes recordar el reciente «esfuerzo» que ha hecho la Junta para ceder a la institución parte de las instalaciones del Hospital Militar, al igual que las gestiones realizadas para llegar a un acuerdo que permitiera la integración de la antigua escuela Enfermería. 
Precisamente y preguntado por este controvertido y apresurado proceso de incorporación, Mateos descartó que haya existido «mayor polémica», aunque reconoció que ésta ha podido estar en «detalles de la organización». «Es difícil hacer ajustes con relación a los horarios», señaló en referencia al cambio de turno de las clases, de la mañana a la tarde, que ha supuesto la integración de estos estudios, además de la llegada de nuevo profesorado y el retraso en el inicio del curso académico. 
A la reivindicación de títulos sanitarios, el rector sumó la de una mayor financiación. No se anduvo con tapujos y aseguró que la actual aportación que se recibe del Gobierno regional es «inadecuada»: «No voy a decir que desde la Consejería no se está haciendo todo lo posible, pero sí que la UBU no recibe una financiación equitativa respecto al resto de universidades de la comunidad».
Lo dijo antes y durante el acto oficial de apertura del curso 2014-2015, después de la lección inaugural del catedrático de Química Orgánica José Miguel García, y ante un auditorio en el que estaba representado el tejido social de la ciudad. En su intervención, puso de manifiesto que la «deficiente» financiación recibida entre 2004 y 2009 ha llevado a la institución a generar una deuda, que ascendió en ese momento a 14 millones de euros y que el objetivo de este año pasa por reducirla a 5,6 millones, «cuya servidumbre lastrará su desarrollo hasta que se liquide completamente en 2025».
Mateos, por su parte, admitió que «existen cuestiones que son mejorables en el sistema universitario» y que desde su departamento se está «intentando mejorar y buscando soluciones» para que una universidad como la de Burgos sea más «potente».
 
Tasa de reposición.
En su discurso, que giró en torno al 20 aniversario de la institución, Murillo no pasó por alto la consolidación de los estudios que inicialmente se impartían en el campus burgalés. En este sentido, subrayó que de los 400 profesores del curso 94-95 se ha pasado a 750, si bien resaltó la necesidad de incorporar gente joven a la institución, algo que consideró «complicado» en el momento actual. Y es que, agradeció al Ministerio de Hacienda el incremento de la tasa de reposición del personal del 10 al 50%, si bien consideró que existen «complejidades» a la hora de poder aplicarlo y que lo «lógico es que se hubiera eliminado en su totalidad».