Depresiones y soledad copan la labor del Teléfono de la Esperanza

A.R. / Burgos
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Las llamadas han subido respecto al último año y en 2014 hubo 1.298 • La mitad de quienes llaman tienen entre 31 y 65 años

Al otro lado del teléfono una persona escucha y orienta, si procede, a quien llama. - Foto: Ángel Ayala

La necesidad de que alguien escuche sus problemas lleva a muchas personas a llamar al Teléfono de la Esperanza. De hecho, a lo largo de 2014 su actividad creció respecto al ejercicio anterior,  según explica Enrique Román, vicepresidente de esta asociación sin ánimo de lucro y psiquiatra. En concreto, se recibieron 1.298 llamadas, de las que casi un 60% fueron hechas por mujeres (758) y el resto (540) por hombres.
La depresión y la soledad acapararon el mayor número de problemas planteados con 535 y 138 llamadas, respectivamente. En tercer lugar se situaron las vinculadas a relaciones familiares:97 fueron sobre cuestiones de pareja y 23 sobre los hijos. Otras se referían a trastornos de las conductas alimentarias, sustancias tóxicas (alcohol y drogas) o problemas jurídicos y/o laborales. «En el trasfondo de muchos de ellos está la crisis», añade Román, que trabaja en la asociación junto a un equipo multidisciplinar que forman también psicólogos, sociólogos, psicopedagogos, abogados, asistentes sociales, educadores, médicos de Atención Primaria, personal de Enfermería, orientadores familiares... En total son 78 personas entre profesionales y colaboradores.
Por edades, aunque a quienes llaman no se les pregunta por ello específicamente, la mayoría tenían entre 31 y 65 años. Después  están los mayores de 65 años y apenas un centenar tenían entre 18 y 30.
Mención especial merecen también las entrevistas directas realizadas a personas que dieron un paso más y decidieron concretar una cita tras su llamada, en total, 241. Fueron sobre psiquiatría (151), ansiedad (59), depresión (52), problemas jurídicos (26), esquizofrenia (18) y fobias (13), entre otros.
Por lo que respecta a los programas que ofrece esta asociación que se encarga de «escuchar y orientar, si procede, a personas sin distinción alguna respecto de su edad y condición», el de mayor demanda fue el denominado ‘Telesol rural’, que financia la Diputación, que atendió a 382 personas. Le siguieron elServicio de Ayuda  y Orientación Post-Infarto (148), el de ayuda a personas depresivas con angustia y trastorno bipolar (81), ‘¡Quién cuida a la cuidadora?’(62) y el de intérpretes para hospitalizados extranjeros (28).