La cultura, atrapada en el tiempo

I.L.H.
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Teme las consecuencias de un nuevo parón, que se asume con incertidumbre y malestar generalizado. El Salón del Libro Infantil se pospone, así como la programación del IMC incluidas las exposiciones. En el aire la Feria del Libro

El Salón del Libro Infantil está montado y preparado, y así se quedará a la espera de una próxima apertura. - Foto: Valdivielso

Ayer era el día previsto para la apertura del XIII Salón del Libro Infantil y Juvenil en el monasterio de San Juan. Su diseño, la decoración y el programa de actividades estaba listo para recibir a los usuarios. Pero los ‘Pájaros en la cabeza’ se van a quedar congelados en el tiempo hasta que la situación sanitaria mejore. No se tocará nada con el propósito de retomar el evento cuando se pueda y las restricciones se reduzcan. El Instituto Municipal de Cultura, que promueve la actividad, tomó la decisión este lunes por la mañana ante el «inminente» cierre de las actividades culturales municipales que solicitó a la Junta el propio Consistorio. 
Pero el Ayuntamiento no necesita contar con el respaldo del Gobierno regional para actuar sobre sus edificios y programas, según le notificó la Junta. Así que, asumiendo sus propias competencias, a partir de esta medianoche el Instituto Municipal de Cultura dejará en pausa durante al menos catorce días su programación de teatro, música y danza en el Principal, Clunia, Casa de Cultura de Gamonal y barrios así como el calendario de sus exposiciones. «De momento ya hemos hablado con las compañías nacionales que se verán afectadas este fin de semana para anunciarles la posibilidad de posponer su fecha. Porque nuestra intención no es cancelar ni suspender nada, sino trasladarlo a otro momento. Trataríamos de reprogramarlo en los huecos de diciembre, pero habrá que ver si las agendas coinciden», señaló Rosario Pérez Pardo, presidenta del IMC, para quien cerrar era una urgencia: «No queremos esperar un día más del necesario», añadió.
Las medidas afectan a las compañías programadas hasta diciembre (con las obras Hombres que escriben en habitaciones pequeñas, Kumulunimbu, Las cosas que sé que son de verdad, Blancanieves, El Cofichollo, E.L.L.A.S. e Y me morí), así como los conciertos de la OSBu, la Banda Ciudad de Burgos y el Orfeón Burgalés. Impide, igualmente, mantener el VIIFestival de Teatro Local La Parrala, encuentro que comenzó el 8 de noviembre en el Clunia y estaba programado hasta el 13 de diciembre con la participación exclusiva de compañías burgalesas. «Que se caiga el encuentro es un palo porque todas las compañías están muy tocadas y el Festival era oxígeno», se lamentaba Violeta Ollauri, presidenta de la Asociación de Artes Escénicas.
Se cancelan también las rutas turísticas y culturales por la ciudad como Burgos en Femenino o Los Barrios Altos (si no pueden concentrarse más de tres personas no convivientes no tiene sentido mantenerlo con dos asistentes y el guía). Además, las bibliotecas municipales dejan de estar operativas: «Solo podemos hablar de lo que es de nuestra competencia. No nos podemos meter en lo que se puede o no hacer en otros centros», resumió la presidenta del IMC al reparar en que la Biblioteca San Juan seguirá abierta. 
Aunque organizada por los libreros, la Feria del Libro también compete al IMCen la medida en que colaboran con el gremio. El desarrollo de esta cita, prevista del 20 al 29 de noviembre, tiene un formato que la hace diferente a otros eventos. Por un lado están las actividades programadas en la carpa que se iba a instalar en la plaza de San Juan y por otro la venta de libros con descuento bajo la cubierta de la iglesia del monasterio. La primera no se puede desarrollar por los planes del IMC. La segunda será decisión de los libreros ya que, si no se cierran los mercadillos, tampoco tendría por qué hacerlo este encuentro. Yen eso están: valorando si mantener únicamente la actividad comercial o cancelar la feria.