Ven mucho peligro en saltar del Peñón por rocas sumergidas

A.C.
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El Ayuntamiento tobalinés ha instalado un vallado disuasorio para impedir a los bañistas lanzarse al río Jerea y estudia redactar una ordenanza con multas

Ven mucho peligro en saltar del Peñón por rocas sumergidas

El grave accidente que se cobró la vida del joven M.V., de 20 años y natural de Huesca, el sábado, trajo hasta Pedrosa de Tobalina a los profesionales del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS)de la Guardia Civil, con sede en Valladolid. Los buzos que se sumergieron en las aguas del Jerea para rescatar el cuerpo de la víctima aseguraron tras ello que «hay más posibilidades para quienes se lanzan desde el Peñón de golpearse con una roca o un tronco que de salir ilesos». Así lo manifestó ayer la alcaldesa del Valle de Tobalina, Raquel González, quien manifestó que «los buzos vieron bajo el agua mucha zona de roca donde te puedes golpear y muchos troncos donde  puedes quedar enganchado», aunque este posiblemente no fue el caso del joven, que se ahogó tras caer en muy mala postura al agua.
Ante lo ocurrido, González indicó a DB que «estamos estudiando posibilidades para evitar un nuevo accidente, pero ninguna se puede implementar a corto plazo». De momento, lo que sí ha hecho el Consistorio es vallar y acordonar toda la roca por la que se accede a la cascada y así disuadir a los bañistas que venían lanzándose de ella cada día. DB pudo comprobar ayer que, a diferencia de días anteriores al accidente, ninguno tenía intención de lanzarse desde lo alto de la cascada. Además, el número de bañistas era sustancialmente menor de lo habitual.
paneles impactantes. González anunció que, además del vallado, se van a instalar dos paneles en el acceso al salto «que causen un efecto más disuasorio y den un mensaje impactante», a diferencia de los ahora existentes y en los que solamente se indica «prohibido lanzarse al agua/peligro». No obstante, la alcaldesa no puede asegurar que estén listos antes de que se acabe el verano, porque dependerá de la empresa a la que se encarguen.
Mientras tanto, el equipo de gobierno también está estudiando  y consultando con los servicios jurídicos la redacción y posterior aprobación de una ordenanza municipal, en la que se determinarían sanciones por lanzarse desde la cascada y con ella en la mano «la Guardia Civil  podría imponer multas», como avanzó la alcaldesa.
El Consistorio tobalinés también ha sopesado, incluso antes del trágico suceso, declarar oficialmente la poza del Peñón como zona de baños, previa autorización de la Confederación Hidrográfica del Ebro. Esta declaración conllevaría la contratación de un socorrista, control de la calidad de las aguas o la instalación de lavabos, aunque estos últimos ya se han puesto debido a la cada vez mayor cantidad de turistas que frecuentan este espacio natural. Esta declaración oficial como zona de baño tiene el inconveniente, según González, de que «no permitiría controlar más que la parte de abajo porque sería imposible que el socorrista pudiera también subir arriba, que es desde donde se tiran los bañistas».