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Siro adquiere la finca de Torrepadierne con unas 700 hectáreas y un palacio

I.P. / Burgos
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El grupo palentino anuncia su intención de continuar con la actividad agrícola, aunque no desvela sus proyectos para el torreón

El palacio y su espléndida torre son los elemento identificativo de la finca de Torrepadierne, perteneciente al término municipal de Pampliega. - Foto: Patricia

La finca de Torrepadierne, enclavada en el barrio perteneciente al Ayuntamiento de Pampliega, cambiará de manos. El grupo palentino Siro ha firmado un preacuerdo con CaixaBank para la adquisición de esta explotación agraria, proceso que culminará en los próximos meses, según se anunció ayer por parte de ambas entidades.

Desde Siro se hacía hincapié en que esta finca permitirá al grupo empresarial trabajar en adquirir los máximos conocimiento del trigo, cereal que constituye la principal materia prima  con la que trabaja la empresa dedicada a la fabricación de galletas.

Abundando más en este proyecto, el grupo con sede en la localidad de Venta de Baños, anuncia que aplicará en esta nueva actividad «criterios de eficacia e innovación, industrializando una explotación que fue pionera en multiplicación de campos de ensayo de semillas», actividad que sigue desarrollándose, multiplicando semillas con producciones medias próximas a los 6.000 kilos por hectárea, en secano, según los datos de Siro.

La finca de Torrepadierne cuenta con unas 700 hectáreas, de las que se cultivan algo más de 400 -el resto es monte-, tanto de trigo y cebada como de colza, remolacha, bezas o guisantes. Incluso, hace hace unos siete años, funcionaba también como explotación ganadera, con ovejas y vacas, como ponen de manifiesto las naves ganaderas que se conservan en la misma. Y es que, además, de las tierras de cultivo y las infraestructuras ganaderas ahora en desuso, la finca de Torrepadierne tiene otros patrimonios, como el palacio con su espectacular torre y ocho viviendas, ahora deshabitadas, pero que en su día fueron la residencia habitual de los trabajadores de la finca, incluso muchos antes de que ésta fuera adquirida por Caja de Burgos, cuyo servicio agrario la ha venido gestionando, desarrollando proyectos agrícolas que unían la productividad con el respeto al medio ambiente, con una cuidada rotación de cultivos y criterios de buenas prácticas agrarias, con siembra directa en buena parte de las parcelas, además de sus campos de ensayo de semillas para obtener distintas variedades de cereal. El grupo Siro seguirá, según el comunicado de ayer, con proyectos de eficacia en la finca y primando la innovación, la sostenibilidad y la industrialización de la explotación. Por el momento, desde el grupo empresarial palentino no se han concretado otros proyectos respecto a la finca ni el futuro del palacio, que ha resistido bien el paso de los años y se conserva en buen estado.

Siro está presente en España en los negocios de galletas, pastas, pan de molde, pastelería, bollería, cereales y en I+D+i. En 2013 vendió 330 millones de kilos y cuenta con 22 centros de trabajo.