El arandino David Martínez creará su laboratorio en Sídney

Adrián del Campo
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El biofísico es uno de los ganadores de los premios SOAR 2020. Recibirá 150.000 dólares para potenciar el proyecto de investigación celular que lidera

David Martínez Martín, durante su entrevista con Diario de Burgos. - Foto: A. del Campo

David Martínez Martín es un biofísico arandino que acumula fama internacional por sus múltiples descubrimientos relacionados con las células y cómo estas regulan su masa y su tamaño. En su comarca natal también es conocido -aunque quizá menos de lo que merece- debido a que cada cierto tiempo protagoniza una noticia con un nuevo reconocimiento o un nuevo logro científico. Pues bien, esta vez vuelve a ocupar un titular gracias a que acaba de ser galardonado en los Premios 2020 Sydney Research Accelerator (SOAR) de la Universidad de Sídney. Ya como uno de los 20 investigadores premiados, explica lo que supone recibir el SOAR: "La Universidad de Sídney es una de las más prestigiosas del mundo y el premio SOAR es uno de los más competitivos de la misma, por lo que recibirlo es un gran prestigio, un reconocimiento a nivel de investigación y de tus proyectos porque se valora por tu trayectoria profesional pero también por las propuestas futuras. El premio significa que las líneas que estoy eligiendo para desarrollar se consideran importantes".

El biofísico arandino reconoce que el galardón le llega a "en un gran momento" porque acaba de llegar a Australia -lleva seis meses como profesor titular en la Universidad de Sídney- y está centrado en la creación de un laboratorio propio dentro de la Escuela de Ingeniería Biomédica. Y es que el SOAR no solo supone un gran impulso a nivel de prestigio, sino que también es un gran soporte económico. Está dotado con 150.000 dólares, que Martínez invertirá en los próximos dos años en la puesta en marcha de su laboratorio dentro de la universidad. "No solo van a ser esos 150.000 dólares sino que estoy seguro que el premio me beneficiará a la hora de conseguir otros proyectos o más fondos para ese laboratorio. Los científicos, la forma en la que nos movemos es que competimos en concursos públicos para lograr nuestros proyectos. Es muy competitivo. Algo similar a cuando hay un concurso de obra pública y varios estudios de arquitectos compiten y solo se lo lleva uno", explica el investigador de 37 años.

Ese premio SOAR y el laboratorio que ayudará a desarrollar se centrará en la línea principal de los trabajos de David Martínez: entender cómo las células regulan su masa, pero es que esa línea, como él mismo apunta, "se divide en otras muchas ramas, tiene aplicaciones muy diferentes", como desarrollar un instrumento que permita hacer antibiogramas ultrarrápidos -que permitiría mejorar los diagnósticos en casos de infecciones bacterianas, acelerando los cultivos de 24 horas a media hora y posibilitar así que los médicos sepan qué antibiótico es el necesario en cada paciente-, entender cómo las células crecen en el tiempo, reconocer células infectadas… Además, las investigaciones de Martínez abarcan otras áreas como la nanotecnología, donde desarrolla técnicas que incluso podrían conseguir exterminar la células cancerígenas.

De Suiza a Australia.

A lo largo de su carrera, el biofísico arandino acumula una larga lista de premios y becas que le llevaron a la  Universidad ETH de Zúrich (Suiza), donde desarrolló cuatro familias de patentes, de las cuales ya ha licenciado tres a nivel internacional a una empresa suiza. Lo consiguió gracias a su estudio sobre "cómo las células son capaces de formar todos los organismos, para lo que tienen que saber cuánto tienen que crecer y cuánta masa tienen que desarrollar". Él explica que nadie sabe cómo funciona esto, entre otras cosas, porque no existían las técnicas instrumentales necesarias. Fue entonces cuando decidió adentrarse "de lleno en el diseño de un instrumento que permitiera hacer eso". Tras varios años logró su objetivo y desarrolló "un instrumento que permite seguir a células individuales y medir con gran precisión su masa y cómo evoluciona en tiempo real. Con lo que podemos escuchar por primera vez el sonido de la vida a nivel de una única célula".

Hace seis meses decidió trasladarse a la Universidad de Sídney. La posibilidad de desarrollar su propio laboratorio en Australia fue uno de los grandes atractivos que le llevaron a tomar la decisión. "La Universidad de Sídney está creando un edificio nuevo de Ingeniería en el cual estoy liderando gran parte de los diseños y los desarrollos de esos laboratorios, y liderando también una de esas líneas de investigación, con lo que había una oferta muy interesante para crecer", destaca. A ello une otros factores como "la financiación, que ofrecía muchas posibilidades", o el entorno, "porque Australia está siendo un lugar muy atractivo para desarrollar startups", algo que le interesa, ya que su investigación se traslada al mercado y en un futuro le gustaría formar sus propias empresas en lugar de licenciar las patentes para otros.