Un retablo en pedazos

A.C.
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Las piezas del retablo de San Cristóbal llegaron restauradas a la iglesia de Ailanes el pasado febrero, pero no han sido montadas ante la falta de acuerdo sobre si tapar o no las pinturas aparecidas en el ábside, el único lugar donde cabe

Un retablo en pedazos

Allá por el año 2010, el retablo barroco de la iglesia de Ailanes fue retirado del altar donde había permanecido desde el siglo XVIII. En aquel momento, la Fundación Santa María La Real ejecutaba la restauración integral de un templo románico, en el que de no haberse intervenido, la ruina era segura. El Plan Románico Norte, promovido por La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León con la colaboración de las Diócesis de Palencia y Burgos, invirtió 413.800 euros en su recuperación integral.
Durante las obras de restauración  se encontraron más problemas arquitectónicos de los que se preveían. Se comprobó la existencia de grandes grietas en el ábside y el retablo barroco que había en él se desmontó y trasladó a la Fundación Santa María La Real, ante el riesgo de derrumbe de la zona del altar. Los graves defectos estructurales causados en la cimentación por las escorrentías de agua obligaron a inyectar materiales para compactar la zona del cuerpo del presbiterio-ábside, consolidar el terreno y frenar el avance de las grietas.
Las obras también sacaron a la luz numerosas pinturas murales que se escondían debajo de la cal de las paredes interiores de la iglesia y especialmente en la zona del altar, antes tras el retablo. Desde la Fundación Santa María La Real consideraban que lo idóneo era permitir la visión de las pinturas, pero cualquier decisión, aclararon, correspondía a la Diócesis.
Un retablo en pedazosUn retablo en pedazosPasaban los años y retablo continuaba en Aguilar de Campoo, en las dependencias de la Fundación Santa María La Real, donde también fue restaurado. Hasta que, a principios de 2017, el exalcalde, Juan José Asensio, comenzó a reclamar insistentemente su regreso a Ailanes. El exdirector de Patrimonio Cultura, Enrique Sáiz, le respondió que "la deseable reinstalación del retablo en la iglesia es una cuestión de complejidad técnica que no ha podido ser resuelta". Añadía que los técnicos lo estaban estudiando y que en última instancia era la Diócesis la que tenía que decidir. En otras palabras, ya le estaba diciendo que el retablo solo cabía en el mismo lugar para el que fue construido, el ábside, y los técnicos eran partidarios mayoritariamente de que las pinturas murales descubiertas pudieran disfrutarse.
Pero el alcalde insistió y en febrero de este año, el retablo por fin regresó, nueve años después de salir de Ailanes. La Diócesis "tenía previsto montarlo en el coro", como explica el delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez de Quevedo. Pero cuando llegaron los montadores a la iglesia comprobaron que allí "no cabía". Álvarez de Quevedo sostiene que "la parroquia -entendida como párroco y feligreses- ha dicho que no se monte en el ábside".
esperanza. En ningún otro lugar cabe completo el retablo, que permanece desmontado y en pedazos en el coro y en el suelo de la nave de la iglesia. Algunas voces en el pueblo plantean montar lo que quepa en el coro y el resto en la sacristía. Álvarez de Quevedo señala que "la posibilidad de montarlo en el coro y la sacristía no la descartamos, pero es un poco ridículo". El responsable diocesano asegura mantener "la esperanza de que se ponga una parte o todo el ábside de nuevo".
Un retablo en pedazosUn retablo en pedazosEl ahora exalcalde, Juan José Asensio, afirma que cuando lo reclamó "no tenía una idea de dónde colocarlo". Ahora considera que podría tener cabida en parte en la sacristía. La actual alcaldesa, Angela Díaz admite que "ahora no sabemos cómo ponerlo", aunque ella se muestra más partidaria de dejar las pinturas a la luz. La parroquia tiene la última palabra, aunque desea contar con los vecinos.
El sacerdote, Carlos Saldaña, considera que "ponerlo en el ábside no es mala opción, porque siempre tendrá el apoyo del pueblo". "Los vecinos quieren ver la iglesia como lo hacían de niños", mantiene, aunque los mayores oriundos de Ailanes ya son muy pocos y la mayoría de los vecinos llegaron a Ailanes en los ochenta. Saldaña considera "importante que el retablo esté completo". "Si para ello ha de colocarse en el ábside, habría que registrar, reproducir y catalogar las pinturas murales", explica. Una de sus propuestas es que se puedan ver durante unos meses y luego en forma de fotografías en la propia iglesia. El sacerdote afirma que "Patrimonio, Arzobispado y vecinos no ven ningún problema". Pero la realidad es que el acuerdo no llega y el retablo lleva diez meses en el suelo. Todos esperan una solución para el próximo verano.