scorecardresearch
Luis Miguel de Dios

TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Fallo

20/07/2021

Seguimos dándole vueltas al fallo del Tribunal Constitucional (TC) sobre el estado de alarma. Y no falta quien a la palabra «fallo» le atribuye un doble significado: como sentencia y como error, aunque este último término no se utilice así de duro. Entre los más críticos se halla, precisamente, uno de los cinco jueces que se pronunció en contra del citado fallo-sentencia: Cándido Conde-Pumpido, ex fiscal general del Estado. En su voto particular y en sus declaraciones posteriores hay una frase lapidaria e inquietante: «La sentencia desarma al Estado contra las pandemias». Si es así, para echarse a temblar. Y más aun si nos fijamos en otra de sus afirmaciones, en la que asegura que hubo «un atajo argumental que no responde a criterios jurídicos». Y, claro, si una sentencia-fallo de tal calado de un máximo tribunal no responde a criterios jurídicos, ¿a qué criterios responde?, ¿a políticos, a partidistas, a antigobierno, a caprichos de personas tan doctas y de tan elevado rango? Peligroso, muy peligroso porque estamos hablando de la salud de millones de personas y de una de las acciones necesarias para protegerla. Y, en este apartado, caben muchas más preguntas. Verbigracia: si en cuestiones de tal importancia (la salud pública, la ola de muertos, nada menos) tienen que primar la rapidez y la eficacia o, por el contrario, los matices jurídicos, las elucubraciones teóricas, que, como se ha visto, han dividido a los miembros del TC. Parece claro que haber propuesto al Congreso el estado de excepción, un paso más que el de alarma, hubiese significado un proceso más largo y, por tanto, retrasar el confinamiento y las fuertes medidas adoptadas en marzo de 2020. ¿Era mejor esa vía que la tomada por el Gobierno? Tal vez los magistrados del TC necesiten pisar más la calle y escuchar a la gente. El Gobierno ya ha dicho que el estado de alarma evitó unos 45.000 fallecimientos. No sé si esta cifra le habrá interesado a Vox. Tengo mis dudas. Tantas como zozobra ha generado entre la población el fallo-sentencia. Eso sí, ha alegrado a los que esperaban multas. Algo es algo.