Polémica ante el cambio de estética del quiosco de la ermita

I.M.L.
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El nuevo quiosco de la ermita de la patrona de Aranda 'espanta' a los vecinos. Desde la Cofradía de la Virgen de las Viñas llevaban años reclamando que se recuperase este servicio para los visitantes, aunque la estética creen que no es la apropiada

Aspecto del nuevo quiosco que se está construyendo en la explanada de la ermita de la Virgen de las Viñas

Cuando se presentó el proyecto de remodelación de la explanada de la ermita de la Virgen de las Viñas, patrona de la capital ribereña y un entorno visitado durante todo el año por muchos arandinos, sobre el papel tenía buena pinta. Estructura de forja y cristal, 80 metros cuadrados, con aseos públicos, barra y opción de utilizarlo incluso en invierno. Se llegó incluso a afirmar que era de estilo modernista y similar a los que hay en otras ciudades, comparándolo con el que hay frente a la fuente de los Leones en Granada.

Ahora, con la estructura ya levantada y pudiéndose comprobar sobre el terreno los detalles del proyecto, se ha despertado un descontento casi unánime ante lo que se considera un atentado estético contra la ermita de la patrona. En las redes sociales y conversaciones varias, los calificativos son de todo menos favorables: horror, aberración, pegote estético, mamotreto,... y ya han comenzado a circular comparaciones con un búnker de guerra o, con un toque más irónico, la primera boca del metro de Aranda, Estación Virgen de las Viñas. Incluso gente que no suele prodigarse por la ermita de la patrona se ha acercado en persona para comprobar lo que las fotografías que circulan son reales o un montaje. «No me lo podía creer, acabado de venir a pasar unos días a mi pueblo y me encuentro esto, que no sé cómo calificarlo», comenta atónito José, residente en Madrid pero arandino y cofrade de la Virgen de las Viñas.

Desde la propia Cofradía que vela por el santuario de la patrona de la capital ribereña, han recibido las quejas airadas de muchos vecinos. «Nos preguntan que cómo hemos podido consentir eso, y les explicamos que esa obra depende del Ayuntamiento, no es nuestra, a nosotros nos consultaron sobre el enlosado de la explanada, pero del quiosco solo nos dijeron que iba a ser mucho mejor», reconoce Javier Nebreda, presidente de la Cofradía de la Virgen de las Viñas.

Imagen del antiguo quiosco, que data de mediados del siglo pasadoImagen del antiguo quiosco, que data de mediados del siglo pasado - Foto: A.M.

Desde esta institución llevaban dos años reclamando contar con un quiosco en condiciones, «el que había no cumplía con su función, estaba obsoleto» apunta Nebreda, por eso consideran que «tenemos las manos un poco atadas», sin que esa circunstancia impida que compartan en parte el descontento de la población. «Nos dicen que rompe completamente la estética del entorno, cuando se sube por la carretera no deja ver la ermita, es cierto que casi la tapa y solo deja ver las dos torres, pero es lo que hay», concluye resignado el presidente de la Cofradía, confiando en que cuando se abra dé un buen servicio a los que acudan a la ermita.