Educación y la diócesis ignoran la imputación de la docente de Religión

Á.M.-I.E.-A.G.-P.C.P. / Burgos
-

El vicario general, Andrés Picón, dice que «de momento» no se hará nada «porque ella tiene libertad de actuación» pero reconoce que el caso del exorcismo «es escandaloso»

La Dirección Provincial de Educación de la Junta y la diócesis de Burgos han ignorado la imputación en el caso del exorcismo a una adolescente de la profesora de Religión B.R. M. G., que actualmente imparte clases en el instituto Comuneros de Castilla pero que también da unas horas en el Diego Porcelos. En el caso de Educación, se alega que la actividad profesional de un docente «no puede inspeccionarse, salvo que la correspondiente instancia judicial así lo indique, en razón de actividades al margen de la relación contractual que mantenga con la Administración». El vicario general de la diócesis, Andrés Picón, aseguró, por su parte, que «de momento» no se hará nada «porque esta profesora tiene libertad de actuación.  En cualquier caso, Picón, en declaraciones a este periódico calificó el caso del exorcismo a una adolescente de «escandaloso» y expresó su deseo de que el juicio salga «lo antes posible para que se aclare todo».
La docente  hace ya días que no acude a dar clases ya que está de baja laboral. En el IES Comuneros de Castilla desde el jueves pasado y en el Diego Porcelos, al menos desde hace quince días, según confirmaron fuentes del instituto.
Sobre los comentarios realizados a este periódico por el director de uno de los centros donde trabajó anteriormente en los que calificaba a B.R.M.G. de «ultra», Picón reconoció saber hace mucho tiempo «cómo piensa ella sobre muchas cosas porque en multitud de ocasiones ha hablado públicamente e incluso ha salido en la televisión» pero insistió en que nunca ha habido una protesta  oficial «ni una mínima queja de un claustro de profesores».
La misma postura sostiene la Dirección Provincial de Educación que afirma que en ningún momento se ha recibido «reclamación o queja alguna ni por ausencias o retrasos, por incumplimiento de sus labores docentes, por desviarse del curriculo oficialmente establecido o por no seguir la programación específica de la asignatura».
El vicario general de la diócesis insistió en que nadie les había trasladado «que esta profesora estuviera creando problemas» aunque como católica «nunca ha ocultado su forma de pensar y de vivir su fe con cierto ímpetu».
Varios exalumnos de B.R.M.G. recordaron que en sus clases era frecuente que la profesora les pusiera vídeos sobre exorcismos y sobre el aborto, que hiciera encuestas a las chicas sobre cuestiones privadas como la anticoncepción y hasta que les entregara «embriones de gelatina».