Olmedillo regula los vertidos con hasta 3.000 euros de multa

ADRIÁN DEL CAMPO
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El Ayuntamiento aprueba la ordenanza para concienciar a vecinos y empresas, a la espera de lograr las subvenciones para la depuradora que quiere iniciar este año

Las aguas recogidas en todo el alcantarillado y tuberías de Olmedillo actualmente no pasan por ninguna depuradora. - Foto: DB

El Ayuntamiento de Olmedillo de Roa ha aprobado la ordenanza reguladora de vertidos, que tras la inexistencia de alegaciones en el trámite de exposición pública, ayer adquiría carácter definitivo y entraba en vigor tras publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia. De esta forma, aquellos particulares o empresas que no respeten la normativa podrán ser sancionados con multas de entre 100 y 3.000 euros, a lo que el Consistorio podrá sumar denuncias elevadas a las autoridades competentes. El alcalde, Miguel Ángel Muñoz, matiza que hasta ahora no han tenido problemas con las empresas ubicadas en el pueblo, pero que a la vez, "con la concienciación medioambiental cada vez más presente", buscan "concienciar a los vecinos" de la importancia de cuidar la naturaleza y vigilar los vertidos.

La regulación cobra una fuerza especial dado que Olmedillo actualmente carece de depuradora y las aguas de cualquier grifo, tubería, desagüe o alcantarilla terminan directamente en el arroyo que pasa junto al pueblo. El regidor incide en que su intención es que esta deficiencia que arrastra el Ayuntamiento se prolongue lo mínimo posible. Por ello, la corporación municipal ya trabaja en entrar en las subvenciones que Diputación y Junta dan para la mejora de la red de aguas de municipios. "A ver si podemos acceder, porque aunque no estamos en el rango de los 500 habitantes, sí que tenemos muchas industrias. Hay seis bodegas, gasolinera, almacenes de cereales, bares... A parte de eso, el Ayuntamiento también se mueve a ver si podemos optar a otras subvenciones, porque de momento no hemos tenido problemas, pero en un futuro podría haberlos", apunta Miguel Ángel Muñoz.

Según indica el alcalde, para una depuradora sencilla el coste estaría en torno los 60.000 euros, pero para una completa se acercarían a los 150.000 euros. Cuantías que son inasumibles para un Consistorio con un presupuesto anual de 220.000 euros, por eso necesitan entrar en las subvenciones provinciales o autonómicas que cubran, calcula el regidor, entre el 70 y el 80% del coste de la depuradora. Aunque todavía no hay ninguna ayuda cerrada, Muñoz es optimista y espera que antes de que termine este año tengan adjudicada la construcción de la depuradora. "Empezaríamos en cuanto se nos confirmara la subvención", afirma el alcalde.

Detalles de la ordenanza. Como se recoge en la propia ordenanza, esta pretende "controlar los vertidos de aguas" tanto municipales como particulares o de los polígono industriales del núcleo urbano. Por lo que "queda totalmente prohibido verter, o permitir que se viertan, directamente o indirectamente a la red de alcantarillado, aguas residuales o cualquier otro tipo de desechos que, en razón a su naturaleza, propiedades y cantidad causen o puedan causar por sí solos o por interacción" daños al medio ambiente o a la salud pública. Entre las sustancias prohibidas llaman la atención aceites y grasas flotantes. Además las empresas tendrán que hacer mediciones y el Ayuntamiento podrá realizar inspecciones.