Fin a la campaña de gripe con menos ingresos pero más graves

G.G.U.
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Este año hubo 295 casos hospitalizados, un 15% menos que en 2018. Cinco personas han muerto por el virus, del tipo A

Fin a la campaña de gripe con menos ingresos pero más graves - Foto: Alberto Rodrigo

La campaña de gripe 2018/2019 ha sido más corta que la anterior y ha obligado a hospitalizar a menos enfermos, pero hubo mayor porcentaje de casos graves en el HUBU. Así lo concluye el servicio territorial de Sanidad ahora que se puede hacer balance de la última epidemia estacional, en la que hubo 295 ingresos, de los cuales 95 (32,2%) fueron graves y, de hecho, cinco personas murieron por causas atribuidas al virus. Estos datos son inversos a los de la campaña anterior, en la que hubo un 15% más de personas ingresadas (346), pero menor porcentaje de cuadros graves (83, un 24%). Y fallecieron, al menos, ocho personas.
Hace cuatro años que el complejo asistencial de la capital se incluyó en la red de vigilancia de casos graves de gripe, precisamente para poder estudiar las circunstancias que acompañaron a los cuadros clínicos más agudos y evaluar la eficacia de las medidas preventivas. De esa manera se puede avanzar en la discriminación de grupos o personas de riesgo y, también, en las iniciativas preventivas para la siguiente campaña.
Así, el jefe de Epidemiología del complejo burgalés, Javier Lozano, explica que la disminución de ingresos y el aumento de casos graves es una circunstancia que, «aun moviéndose dentro de los parámetros nacionales, en nuestro hospital puede responder al esfuerzo realizado por el grupo de gripe, así como por los servicios asistenciales implicados en su atención». El motivo es que, según detalla el epidemiólogo a través de un correo electrónico, estos equipos «han permitido incluir alternativas a la hospitalización convencional en los pacientes menos afectados, lo que ha conllevado el aumento de la proporción de los pacientes con criterios de gravedad». Y a esto añade «la menor gravedad en general» de las gripes provocadas por la variante B, que fue la predominante en el otoño/invierno 2017/2018.
Este año, en cambio, como destaca el homólogo de Lozano en el servicio territorial de Sanidad, José Luis Yáñez, todas las gripes confirmadas en esta última epidemia tuvieron como origen virus del tipo A:H1N1 (el mismo de la pandemia de 2009), H3N2 y 4 sin clasificar. Yáñez matiza en este sentido que, «en las últimas temporadas» el virus H3N2 ha demostrado ser más esquivo a la vacunación «por menor concordancia con las cepas de la vacuna y eso incide especialmente en las personas mayores». Así, apunta que el 56% de los ingresados tenían virus de este tipo y, en conjunto, siete de cada diez personas hospitalizadas eran mayores de 70 años.
En cuanto a la vacunación, el epidemiólogo de la Junta afirmó que se pusieron la vacuna el 64,6% de los mayores de 65 años «y es preciso alcanzar el objetivo mínimo del 65% para disminuir el impacto de la gripe en esta población», reconoció, matizando que la tasa de cobertura de la provincia es más alta que la del resto de la región, que fue del 61,1%.