La apertura de grandes fábricas reactiva la automoción local

L.M.
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Las empresas auxiliares burgalesas ya operan, aunque a bajo rendimiento, para dar servicio a las firmas de coches, que arrancaron ayer

En plena hora punta, las dos de la tarde, el tráfico en Villalonquéjar fue el más alto desde que empezó el estado de alarma. - Foto: Luis López Araico

Despacio. Muy poco a poco, pero la industria burgalesa va dando pequeños pasos cada semana tras algo más de un mes de estado de alarma, donde todo ha cambiado. Ayer lunes arrancaron algunos de los principales fabricantes de vehículos en España comoVolkswagen (Navarra), Nissan(Ávila yCantabria), Seat (Martorell), Mercedes-Benz (Vitoria), mientras que otras, como las castellanoleonesas de Renault o la de Ford de Valencia lo harán en los próximos días. Ello supone que las miles de compañías auxiliares que proveen a estas firmas de chapas, asientos, lunas, suspensiones, interiores, ruedas o cualquier otro elemento que forma parte de un coche tengan que volver a suministrarles piezas. No lo harán en la misma proporción que lo hacían antes del estado de alarma, pero sí se nota que hay más movimiento.

Sin entrar en comparaciones entre las firmas locales, basta con echar un ojo al tráfico que soportaba ayer López Bravo, la arteria principal del polígono de Villalonquéjar, para comprobar que son cada vez más los trabajadores que acuden a su puesto.EnLEAR, por ejemplo, su planta de Ardasa empezó ayer a atender los pedidos nacionales, que llevaban detenidos desde mediados de marzo.Durante las dos últimas semanas habían únicamente completado servicios para sus clientes de China, mientras que a partir de ahora abrirán su producción al mercado automovilístico español.La vuelta de los empleados, sin embargo, será progresiva, y obedecerá a razones de demanda.

«El proceso de vuelta está siendo de poco en poco», asegura Emiliana Molero, secretaria general de FAE, que espera que si la vuelta al trabajo de los fabricantes de coches es positiva, ello repercutirá en las empresas auxiliares burgalesas. «El resto de sectores va sacando muy mínimamente empleados de los ERTE para incorporarlos a los puestos.Hay mucha incertidumbre y no ven el horizonte muy claro», afirma Molero.

(Mäs información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)