La recuperación llega a los salarios

Carlos Cuesta (SPC)
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Los trabajadores dejan atrás la congelaciónde sus nóminas con subidas que les permiten ir recobrando el poder adquisitivo perdido durante la crisis y reciben con optimismo el alza del sueldo mínimo de 900 a 950 euros

La recuperación llega a los salarios

Ha tenido que pasar una década para que la mayor parte de los trabajadores españoles que cotizan en el sector privado vuelva a recuperar cada mes de enero, y cómo venía siendo habitual desde los años 60, la subida salarial anual correspondiente para mantener el poder adquisitivo frente al alza de la inflación. Ha sido un largo período de congelación de las nóminas motivado, en parte, por la crisis, y por la reducción también de los beneficios de muchas empresas que, ante esta dura realidad, se vieron obligadas a un proceso descarnado de despidos de plantillas e, incluso, de medidas muy drásticas como la venta de empresas, procesos concursales o admisión de socios para hacer frente a una recesión de enorme envergadura que no ha tenido precedentes en España. 
Los asalariados han sido los que más han notado en sus sueldos los ajustes más duros, agravados, además, con una subida de tipos de interés en sus créditos y, sobre todo, de incrementos de tasas desproporcionadas en impuestos municipales como el IBI que, pese a depreciarse el precio de las viviendas en algún caso por encima de un 40%, sin embargo, los ayuntamientos los subieron año a año sin contemplación. También en los carburantes las alzas han sido mayúsculas y, en general, en la mayoría de los productos del mercado, desde la electricidad hasta la bolsa doméstica.
En este contexto, enero de 2019 marcó un antes y un después y los salarios abandonaron su tónica regresiva y dieron un ligero repunte que, según un reciente estudio publicado por la consultora PeopleMatters, ascendió a una media del 2,95% y, para 2020, apuntó que se situará en torno al 2,5%, cinco décimas por debajo del ejercicio pasado como consecuencia de la inestabilidad económica que sacude al país por la incertidumbre política española y la situación de Cataluña, así como por la crisis comercial entre EEUU y China, a pesar de que este mes de enero ya han firmado la primera fase de un nuevo acuerdo o las repercusiones del Brexit en el Reino Unido.
Por categorías profesionales, PeopleMatters prevé para 2020 aumentos salariales del 2,85% para directivos que son los que mejor parados salen habitualmente con prebendas añadidas como coche de empresa, bonus y otros emolumentos, del 2,80% para mandos intermedios, 2,65% para técnicos cualificados, 2,43% para comerciales, 2,16% para personal administrativo y del 1,96% para operarios.
En 2020, la proporción de compañías que piensan revisar al alza la retribución de sus empleados es menor que el pasado año, y un 10% de las empresas prevé, incluso, congelarlos, frente a un 87% que no tiene previsto hacer cambios en esta partida de sus presupuestos.
En cuanto a la evolución de los salarios en el pasado ejercicio, la consultora subrayó que el 94,4%  de las sociedades aplicaron algún tipo de incremento retributivo.
En este sentido, el 46% de las industrias realizó correcciones para paliar la brecha de género entre hombres y mujeres, produciéndose ajustes en todas las categorías laborales, en especial entre mandos intermedios y técnicos cualificados.
Sin embargo, lo más importante es comprobar si con las subidas crece también el poder adquisitivo de los trabajadores. Según el análisis Evolución salarial 2007-2019,  y que recoge datos desde julio de 2007 hasta julio de 2019, la capacidad de compra de los empleados españoles ha crecido un 1,29%, ya que desde entonces sus nóminas han aumentado un 18,69% frente la inflación acumulada de un 17,4%, que en el caso de los directivos es un 5,99% superior.
Los mandos intermedios dispararon sus ingresos un 23,35%, es decir, 5,95 puntos porcentuales más que la inflación acumulada, mientras que los directivos españoles vieron elevar sus pagas un 23,39% en los últimos 12 años, lo que se traduce en 5,99 puntos porcentuales más que los precios.
Otros informes como el publicado por Adecco e Infoempleo sostienen que en este ejercicio seis de cada 10 empresas subirán el sueldo de sus empleados, mientras que cuatro de cada 10 no prevén ningún tipo de mejora económica.
El estudio revela, además, que dos de cada tres empresas estiman que en 2025 se habrán recuperado los niveles salariales perdidos en la crisis de 2008, frente a una de cada tres que piensa que, a pesar de que entonces habrán transcurrido 17 años, España aún no habrá conseguido llegar en 2025 a los niveles retributivos precrisis.
Todo ello, sin olvidar la noticia laboral más importante de esta semana, de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 950 euros, tras alcanzar un acuerdo el Gobierno con los representantes sindicales y con la patronal. El incremento, que tiene carácter retroactivo desde el pasado 1 de enero una vez sea aprobado este martes por el Consejo de Ministros, situará estas nóminas en 13.300 euros brutos anuales, un 5,5% más que el pasado año y beneficiará a dos millones de asalariados.
Expectativas. A pesar de que la economía está en desaceleración, 2020 se plantea como un buen año para los empleados. La consultora Korn Ferry prevé un aumento de los salarios del 1,1% en España, una cifra muy inferior para la media mundial que se sitúa en el 4,9%.  
Los mayores incrementos netos se esperan en Asia (3,1%) y EEUU (2,8%), mientras que en Europa el promedio se colocará en un 2,6%. 
El nuevo Gobierno ha dado esperanzas a los trabajadores asegurando que acabaría con la precariedad, subirá el salario mínimo (SMI) hasta 1.200 euros al final de la legislatura y derogará, al menos, los aspectos más lesivos de la reforma laboral que acometió en 2013 el PP para dar una solución a los más de 6,2 millones de parados que había en ese momento en España, según la EPA con una tasa de desocupados del 27,16%
Los presidentes de la CEOE, Antonio Garamendi, y de Cepyme, Gerardo Cuerva, no se mostraron demasiado felices tras el alza del SMI, pero reconocían que debían tener un gesto con el nuevo Gobierno de coalición y confían que los próximos incrementos tengan en cuenta la marcha real de la economía.
Se trata de un debate en el que los sindicatos CCOO y UGT se muestran inflexibles y mantienen un pulso con el Ejecutivo y los empresarios para que los trabajadores recuperen el poder adquisitivo perdido durante la crisis con el fin de empujar el consumo, la economía y la creación de empleo.
En conclusión, la previsión de crecimiento de los salarios este año es difícil de acertar dada la actual incertidumbre del nuevo Ejecutivo, la evolución de la economía nacional con un déficit muy elevado.