El dolor de espalda está detrás de 118.000 jornadas de baja

G. Arce
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La factura del absentismo por enfermedad común o profesional se elevó en 2018 a los 67,7 millones de euros, el 80% de los cuales son gestionados por la mutuas

El dolor de espalda está detrás de 118.000 jornadas de baja - Foto: Alberto Rodrigo

Los dolores y alteraciones de la espalda son la penitencia diaria de miles de trabajadores burgaleses, motivo de no pocos problemas en la organización de las plantillas de las empresas y un pozo sin fondo en el capítulo de gastos anuales de las mutuas de accidentes de trabajo. El pasado año, en la provincia se registraron más de 3.026 procesos de baja por daños en esta estratégica parte posterior del cuerpo, liderando el ranking de las patologías traumatológicas en Burgos, un listado de veinte enfermedades en el que la columna vertebral y las diferentes articulaciones cobran especial protagonismo. A estos males físicos hay que añadir los psicológicos, problemas de depresión, estrés y ansiedad de difícil tratamiento y gestión laboral.
Además de las molestias e incomodidades, el dolor de espalda supuso el inicio de procesos de baja cuya duración media osciló entre los 47 días como contingencia (enfermedad) común (2.251 casos registrados) y los 16 días que alcanza en el caso de contingencia profesional (775), es decir, cuando tienen su origen en el desarrollo de una actividad laboral. 
En total, fueron más de 118.000 jornadas de baja las afectadas por este mal tan común entre los trabajadores, el 9% de los 1,3 millones de días en los que se faltó al puesto de trabajo en Burgos a lo largo de todo 2018.
Son datos provincializados de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), que el pasado año gestionaron un gasto en prestaciones por bajas de incapacidades temporales en Burgos por valor de 54,2 millones de euros, que se elevan 67,7 si se suman los 13,5 millones que gestionó el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), principalmente, entre el personal sanitario del Sacyl, las plantillas de los ayuntamientos y del propio INSS y la Tesorería de la Seguridad Social, entre otras.
[Hasta julio de este año, la factura ya supera los 44, 4 millones de euros, 5 más que en el mismo periodo del pasado año]
El gasto en la provincia se incrementa a un ritmo del 16,67% con respecto al año precedente, subida superior a la media regional, que alcanzó un gasto de 254,8 millones, y a la nacional.Ambas crecieron un 15,5%, un punto menos que en Burgos.
Tras la espalda, en el ranking de patologías están los transtornos en las articulaciones (845 procesos), las tendinitis (975 casos), alteraciones en las cervicales (603) y transtornos musculares, en ligamentos y fascia (713), entre otros. 
Los expertos atribuyen estas patologías, entre otras causas, a la falta de higiene postural, los malos hábitos en la vida doméstica y en la laboral y en la ausencia de una cultura y una disciplina deportiva en el cuidado del cuerpo.
Además del número de casos tratados, llama también la atención la duración de algunas de las enfermedades más comunes en el ámbito de la contingencia común. A la cabeza está la osteoartrosis, con 153 días de media (más de 5 meses de baja), seguida de los transtornos de discos invertebral (111 días) o la fractura de radio y cúbito (106). Por contra, entro del top de las patologías más habituales, las menos costosas en jornadas de baja son los esguinces y torceduras de tobillo y pie y las heridas abiertas, con 31 días sin acudir al puesto de tabajo como media en ambos casos.
Por lo que respecta a contingencias profesionales, la duración de  las bajas oscila entre los 184 días en las osteartrosis y los 8 de las heridas abiertas.
más casos. El coste de estos procesos, como subrayan desde las mutuas, creció un 16% en el último año y el número de los mismos lo hizo en similar porcentaje. En 2018 se contabilizaron 33.130 incapacidades temporales en Burgos (tanto por cuenta ajena como por cuenta propia), 4.592 más que el año precedente. 
22,9 de cada 1.000 trabajadores protegidos estuvieron de baja por enfermedad a lo largo del año, índice superior a los 20,28 de 2017.
Una de las razones de este aumento estadístico obedece a que el número de trabajadores que tienen protegidas sus bajas temporales también ha creció, un 2,76% en 2018, alcanzando a un total de 120.492 personas en la provincia, 3.239 más que en el año precedente.
El 56,4% de las bajas son protagonizadas por varones, lo que supone una particularidad de la provincia de Burgos ya que a nivel regional y nacional son mayoría las mujeres, con el 50,2% y el 52,3%, respectivamente. No obstante, las bajas en el último año crecen ligeramente más entre las mujeres que entre los hombres a nivel provincial, un 17,3% frente al 17% de los segundos. (Más información en edición impresa)