José y María desaparecen de los nuevos DNI

G. Arce
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Los nombres compuestos ya no se usan y prima la sencillez. - Foto: Alberto Rodrigo

Lo último que se lleva en los nombres de los recién nacidos en la provincia es Lucía para las niñas y Daniel para los niños

Repasar los nombres más frecuentes que se han puesto a las burgalesas y los burgaleses en los últimos 90 años ofrece una interesante perspectiva de lo mucho que ha cambiado la sociedad en todo este tiempo. De entrada, hace casi un siglo triunfaban en el Registro los José y los Jesús, las Carmen y las María  y ahora apenas hay rastro de ellos. Esta semana conocíamos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que en Burgos se impone Daniel para los niños y Lucía para las niñas, dos nombres de pila que se implantaron en la década de los 80 y los 90 y que siguen triunfando.

Hace un siglo la frecuencia con la que los padres ponían José a su vástago era del 27,4 por mil, aunque entre los 20 primeros nombres también destacaban los compuestos José Luis y José María. Lo mismo ocurría con Carmen, que nombraba a 23 de cada mil nacidas, aunque el 14 por 1.000 apostaba por María del Carmen.

Más de 90 años después, no hay rastro de José y Jesús, ni de sus diferentes compuestos, entre los veinte nombres más frecuentes en Burgos. En los años 80 empezó a llamarse a los niños Daniel y hoy 30 de cada mil que nacen en Burgos responden a ese nombre, 29 de cada mil a Adrián y 26 por 1.000 a Pablo.

Carmen y María se mantienen en el puesto 20 y 10 del ránking del INE, liderado desde hace dos décadas por Lucía, nombre que llevan hoy 34 de cada mil nacidas en la provincia. Le siguen Paula (27 por mil) y Sofía (22 por mil).

Con el paso de los años, la forma de llamar a las personas se ha simplificado y se ha reducido drásticamente su número de letras. Entre los años 40 y 60 imperaron los compuestos entre los hombres (José Luis, Francisco Javier, Juan Carlos, José María, etc.) y las mujeres (María del Carmen, María Pilar, María de los Ángeles, María Jesús, María Teresa, Ana Isabel...).

En los 80 desaparecieron totalmente (hoy no existen entre los 50 más comunes en España entre los nacidos en los últimos diez años) y triunfaron los nombres con menos de seis letras (David, Adrián, Daniel o Laura, Lucía o Paula). Sara, una denominación que lleva imperando desde los 80, queda muy lejos de las María de los Ángeles.

Lo que ha ocurrido en Burgos es la tónica general en el resto de las provincias, salvo las que pertenecen a las denominadas regiones históricas, que han optado por llamar a los suyos con referencias más apegadas al territorio y su lengua.

Daniel es el nombre más utilizado en 13 provincias, aunque el ranking nacional lo lidera Hugo. Por lo que respecta a Lucía, es hegemónico en 24 provincias.
Entre la población extranjera el más utilizado para hombres es Adam, seguido de Mohamed y Daniel;mientras que en las mujeres se opta por Sofía, Sara y Aya.

García es el apellido más frecuente en Burgos, tanto en primer como en segundo grado. Luego están los González (33 por mil) y Martínez (28 por mil). Les siguen de cerca Pérez y López. Todos ellos forman parte de una lista de 4.760 apellidos en la que cada vez aparecen más extranjeros.