Retratos de gratitud en un mural sin límites

S.F.L.
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El pintor Jesús Susilla homenajea a los sanitarios por su esfuerzo durante la pandemia con una exposición que se estrenó el fin de semana en Frías y que llegará en septiembre al HUBU

En los óleos a color muestra a los sanitarios y en los retratos a lapicero a los ciudadanos. - Foto: Christian Castrillo

Preocupación, agonía, impotencia, cansancio, tristeza, sufrimiento… La batalla frente a la COVID-19 aún sigue, pero en la memoria de todos quedan las imágenes de los sanitarios rotos de dolor que ya no podían más en los peores momentos de la pandemia. Esos expresivos rostros de quienes lucharon en primera línea, durante mucho tiempo sin ‘escudos’ ni ‘armas’ suficientes, han quedado plasmados en la obra del pintor vasco Jesús Susilla con el objetivo de homenajear y agradecer su trabajo.
Con el título de la exposición, Sanitadios, ha querido elevar a la categoría de dioses a unas personas «que nos están salvando y ayudando en los peores momentos». Una «serie viva» que se irá ampliando sin límite de fecha «desgraciadamente hasta que se encuentre una vacuna» puesto que el virus sigue tan presente en la sociedad. Se estrenó el pasado fin de semana en la Sala de Cultura de la ciudad de Frías y permanecerá allí hasta el 25 de agosto. Será en septiembre cuando las obras viajen al espacio reservado a exposiciones del Hospital Universitario de Burgos, donde podrán contemplarse todo el mes.
Durante ese periodo, a Susilla le gustaría ampliar el muro con nuevos retratos del personal sanitario burgalés. «Estoy abierto a que contacten conmigo y me envíen su foto para después realizar el dibujo», afirma. Después, la muestra se trasladará a hospitales de la zona norte-centro de la nación.
Sanitadios está compuesta a día de hoy por 16 retratos de 40x40 centímetros que conforman el mural y que irá creciendo hasta llegar al medio centenar. A ello hay que añadir otras cinco estampas de mayor tamaño, además de una serie de dibujos de miembros de su familia y amigos que trasladan la sensación de inquietud e incredulidad que todo ciudadano ha sufrido ante la situación tan desoladora que el país ha atravesado y en la que no se veía la luz al final del túnel.
Para los retratos utiliza acrílico y óleo mientras que para los dibujos opta por lapicero y pintura plástica de tonalidad azul, destacando las mascarillas con el fin de concienciar de la importancia de su uso para evitar los contagios del virus. En las pinturas a color predomina el rojo como tono protagonista expresando con él «un sentido de cierta agonía» y otros matices más cálidos que pretenden revelar la «presión que han sufrido médicos, enfermeros y toda la plantilla que ha intervenido en intentar cuidarnos», añade.
El apoyo incondicional ofrecido por el gremio sanitario para superar un cáncer que le diagnosticaron hace 16 meses fue uno de los motivos que le empujaron a llevar a cabo el proyecto. «Tengo ese sentimiento de gratitud a aquellos que con tanto mimo me están cuidando», declara el pintor. No obstante, Susilla ha comprobado en estos últimos meses como el coronavirus ha ido tocando a puertas lejanas pero también cercanas y desafortunadamente ha tenido que despedirse de más de un ser querido desde la distancia. «Esta exposición también va por ellos», apostilla.
Su abuelo fue médico y su hermana trabaja actualmente como enfermera en el Hospital de Cruces (Vizcaya) por lo que conoce de primera mano por lo que han pasado y las condiciones en las que han desarrollado su labor. Gracias a ello ha tenido acceso a un amplio número de sanitarios, a los que posteriormente retrató. A partir de ahí, interpretó lo que se podía estar viviendo en los hospitales y centros sanitarios para reflejar lo más fielmente posible la realidad.
Susilla nació en Portugalete pero vive en Getxo. El confinamiento llegó cuando estaba en su segunda residencia, en Villanueva la Blanca, un pequeño pueblo cercano a Villarcayo, y fue allí donde elaboró las piezas. De momento, ya ha recibido el agradecimiento de algunos sanitarios que han podido verlo, aunque en su opinión «era lo menos que podíamos hacer por el esfuerzo que han realizado durante todos estos meses y lo que previsiblemente parece que les queda…».