El lápiz que dibuja a mujeres borradas

A.S.R.
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La burgalesa Alicia Calle retoma el camino del arte con una colección de retratos de figuras femeninas condenadas al olvido, a pesar de haber sido pioneras en sus campos, con el fin de contribuir a revertir esta invisibilidad

Alicia Calle, junto a tres de los retratos que han dado el salto del pequeño al gran formato. - Foto: Alberto Rodrigo

Arrojo, valentía y decisión en la mirada dura de la periodista Carmen de Burgos. Autosuficiencia y determinación en el gesto de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán. Labios prietos y ojos brillantes en la poeta de raíces burgalesas María Teresa León. Altivez y fragilidad en el rostro sereno de la feminista chilena Teresa Wilms. Sufrimiento, lucha y satisfacción del deber cumplido en la política comunista Dolores Ibárruri. Retadora e imponente María Zambrano. Pincelada soñadora en la cineasta Alice Guy. Delicadeza y dureza en la faz de la vate argentina Alfonsina Storni. Pizpireto y pícaro mirar de reojo de la agitadora LGTBI Brillite Verallo...


Todas estas mujeres han escrito capítulos, algunas siguen haciéndolo, en la historia de la humanidad, aunque sus nombres ocupen la esquina de esas páginas. A la dificultad de encontrar su nombre se suma la casi imposibilidad de ver su cara. Alicia Calle, una artista de Quintanilla San García, residente desde hace 20 años en Barcelona, coge su lápiz para dibujar esos retratos borrados y, con ellos, devolver a estas figuras al lugar que deberían ocupar en sus respectivos campos de trabajo. Más de un centenar visten las paredes de Masala Natural (plaza Francisco Sarmiento, 1) durante julio y agosto (de lunes a viernes de 9 a 20.30 horas).


«El proyecto surge de las ganas de retomar el dibujo y de la necesidad de hacer una revisión de la historia del feminismo. Empecé a rascar en mujeres escritoras y de ahí pasé a activistas, alguna artista... Ha sido como una cadena en la que un eslabón me ha ido llevando a otro y una manera de combatir mi ignorancia a partir de algo tan profundo como es el retrato», desvela la creadora, que conecta con esas mujeres a través de su mirada.


Sus ojos, observa, la conducen en un «viaje muy profundo y muy inspirador», que la lleva a ahondar en la biografía y en el discurso de cada uno de estos personajes. «Me ha proporcionado una variedad de aspectos de lo femenino brutal, con mucha profundidad, mucha ruptura de culturas, moldes y convenciones», advierte.


Algunas de esas historias desveladas acompañan esta muestra, que antes de llegar al restaurante burgalés ha pasado por una librería y una biblioteca de la localidad barcelonesa de Berga.


«Yo siempre he sido feminista porque creía que había que serlo y porque lo sentía así, pero nunca había profundizado de verdad en el discurso. Después de hacerlo, todo lo que hago me resulta superficial», sostiene y confiesa que nunca pensó que este proyecto la llenaría tanto. Y es que el hilo del que tira para ahondar en la trayectoria de estas mujeres siempre es más largo de lo que prevé en un inicio.


Literatas, filósofas, políticas, cineastas, fotógrafas, periodistas... se alinean en esta colección. Retratos en formato pequeño que se complementan con un puñado realizado en uno más grande.


La técnica, sencilla y humilde, pero poderosa, acorde a las mujeres que dibuja. Grafito y tinta china. «Técnicamente, deseo frescura, por lo que la búsqueda del parecido no es lo fundamental, sino transmitir. Me interesa la libertad en el trazo, alejarme del encorsetamiento. Quiero que el retrato salga solo. Para mí es una cosa muy mágica que surge, sobre todo, en la mirada», destaca la autora, para quien sería un éxito, y también muy mágico, que el espectador que se fija en estos retratos se interesara por profundizar en quien se esconde detrás. Ella se lo pone fácil con más de un centenar de fichas que recogen sus hechos más significativos.


«Hay que hilar fino. Son muchas las dificultades y los encasillamientos que venimos arrastrando por la marca de género», concluye Alicia Calle ante el retrato de la escritora de la Generación del 27 Concha Méndez, de la activista canadiense Margaret Atwood, de la anarquista argentina Salvadora Medina, de la periodista norteamericana Vivian Gornick...